Pastor Rafael Mulet
INTRODUCCIÓN: “Si
la evolución es aceptada, ¡Adán y Eva desaparecen! Esa historia, esa fábula de
la Biblia, es mitología interesante pero no representa el verdadero panorama
del origen del hombre”. Esta fue la aseveración de Woolsey Teller, segundo
presidente de la Asociación Americana por el Avance del Ateísmo, cuando debatía
con James Bales de la Universidad de Harding sobre la existencia de Dios.
Igualmente, ásperos son estos comentarios de Dorsey Hager concernientes a
aquellos que aceptan el relato del Génesis como literal e histórico:
“La
responsabilidad más importante del geólogo involucra el efecto de sus
conclusiones sobre las vidas espirituales y mentales de la humanidad. Los
geólogos antiguos lucharon por liberar a la gente de los mitos de la creación
Bíblica. Muchos millones todavía viven en esclavitud mental controlados por
charlatanes ignorantes que aceptan la Biblia como la última palabra en ciencia,
y aceptan la reclamación del Arzobispo Ussher de que la tierra fue creada en el
La
idea presentada por estos dos hombres es que el relato de Génesis de la
creación debe ser considerado como nada más que “mitología interesante”. No es
sorprendente que tal actitud sea expresada por ateos como Teller y Hager. Sin
embargo, lo que es sorprendente es el hecho de que algunos que profesan ser
creyentes en la Biblia estén de acuerdo con este punto de vista. Por ejemplo,
los editores del popular Diccionario de la Biblia Westminster escribieron: “El
recital de los hechos de la creación no es obviamente un registro literal e
histórico” (1944, p. 119). La edición de marzo 9 de 1961 de The United Church
Herald (El Heraldo de la Iglesia Unida), atrevidamente declaró: “Los mitos
bíblicos con los cuales los cristianos tratan son familiares: la historia del
Paraíso, Adán y Eva, la Caída, el Diluvio, la Torre de Babel, los milagros, la
resurrección, y la ascensión. Estos son mitos que deben ser resueltos ya que un
mito es una combinación de símbolos que apuntan a un interés último”. John L.
McKenzie, en su artículo, “Myth and the Old Testament” (“Mito y el Antiguo
Testamento”), en The Catholic Biblical Quartely (La Revista Trimestral Bíblica
Católica), escribió: “No es un punto de vista sostenible que Dios al revelarse
a Sí mismo también reveló directamente y en detalle la verdad acerca de tales
cosas como la creación y la caída del hombre; la misma presencia de tantos
elementos míticos en sus tradiciones es suficiente para eliminar tal punto de
vista”.
En
1981, Neal Buffaloe (en ese entonces profesor de biología en la Universidad de
Arkansas Central en Conway, Arkansas) y N. Patrick Murray (párroco de la
Iglesia Episcopal de Todos los Santos, Russellville, Arkansas), co-escribieron
un pequeño volumen titulado Creationism and Evolution (Creacionismo y
Evolución). En ese libro, ellos declararon concerniente al relato de la
creación del Génesis:
En
otras palabras, los poemas del Génesis no son significativos porque nos dicen
como fueron las cosas, o la manera como pasaron las cosas hace mucho tiempo.
Mejor dicho, estos hablan acerca de la situación del hombre ahora—la
importancia eterna de la relación del hombre con Dios, y la interrupción
primordial de ese compañerismo que yace en la raíz de la naturaleza humana y la
historia. Cuando leemos el antiguo relato hebreo de la creación—Adán y Eva, el
Huerto del Edén, la “caída” del hombre por escuchar a las palabras seductoras
de la serpiente, y el reposo Sabático de Dios—debemos entender...que “estas
cosas nunca fueron, pero siempre son... Las historias son narradas y
re-narradas, grabadas y leídas y re-leídas no por sus fueron sino por sus son”.
¿Qué
más claro pudo ser declarado? Los primeros capítulos del Génesis son acerca de
cosas que “nunca fueron”. No son literales o históricos, sino poemas,
alegorías, y mitos.
En
Éxodo 20:11, Moisés escribió: “Porque
en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que
en ellos hay, y reposó en el séptimo día...”. Sin embargo, en
su publicación, ¿Does God Exist? (¿Existe Dios?), John N. Clayton de South
Bend, Indiana, declaró que la aceptación de Éxodo 20:11 como una historia
literal es “una conclusión muy superficial”, la cual es “inconsistente con el
registro del Génesis como también con otras partes de la Biblia”. Clayton
también ha sido registrado al declarar que “Éxodo 20:11 es una cita de Génesis
2 y Génesis 2 no es un relato histórico”.
¿Debe
ser el material de Génesis 1-11 aceptado en valor nominal como historia
literal? O, ¿están los enunciados tales como los anteriores en lo correcto al
sugerir que la información contenida en esos capítulos es mitológica en
naturaleza?
Entremos
en materia:
En Génesis 1–11
Dios crea el mundo, al hombre y a la mujer; los coloca en Edén y les da
mandamientos. Adán y Eva desobedecen y son expulsados del huerto. Caín mata a
Abel y la humanidad se multiplica. Se presentan las genealogías desde Adán
hasta Noé. Debido a la corrupción humana, Dios envía el diluvio, pero salva a
Noé, su familia y los animales en el arca. Después del diluvio, Dios establece
un pacto con Noé y pone el arcoíris como señal. Luego se describen las naciones
descendientes de los hijos de Noé, la construcción de la torre de Babel y la
confusión de las lenguas, terminando con la genealogía desde Sem hasta Abram.
I. EL ESTILO DE ESTOS PRIMEROS CAPÍTULOS DEL
GÉNESIS NO SUGIERE UN ENFOQUE MITOLÓGICO, ALEGÓRICO, O POÉTICO.
El
célebre erudito Edward J. Young declaró:
Génesis
uno no es poesía o saga o mito, sino historia sincera y confiable, y, puesto
que es una revelación divina, registra exactamente aquellos asuntos de los
cuales habla. La historicidad de Génesis puede ser vista de estas
consideraciones:
(1)
Sostiene una relación íntima con el resto del libro. El resto del libro (i.e.,
las generaciones) presupone el Relato de la Creación, y el Relato de la
Creación prepara para lo que sigue. Las dos partes del Génesis son partes
integrales del libro y complemento el uno del otro.
(2)
Las características de la poesía hebrea son carentes. Existen relatos poéticos
de la creación y estos forman un contraste llamativo con Génesis uno.
El
lector prudente será completamente incapaz de detectar diferencias en estilo y
sintaxis entre Génesis 1-11 y Génesis 12-50. No hay diferencia notable entre el
tipo de literatura o estilo de escritura entre estas dos secciones del libro.
La misma clase narrativa es encontrada tanto en Génesis 1-11 como en Génesis
12-50.
Como Thomas H. Horne declaró en su clásica Introducción a las Escrituras: “El estilo de estos capítulos, como efectivamente, de todo lo del libro de Génesis, es estrictamente histórico, y no revela vestigio en absoluto de descripción alegórica o figurativa; esto es evidente para cualquiera que lea con atención, tanto que no necesita prueba”.
II. LA NARRACIÓN DEL GÉNESIS DEBE SER ACEPTADA COMO
HISTORIA LITERAL YA QUE ESE ES EL PUNTO DE VISTA ABRIGADO POR EL SEÑOR.
Henry
Morris observó:
Es
especialmente significativo el hecho de que el mismo Señor Jesucristo
frecuentemente citó del Génesis. En una ocasión Él usó una referencia de tanto
Génesis 1 y Génesis 2 (Mateo 19:4-6:
4 El, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al
principio, varón y hembra los hizo, 5 y dijo: Por esto el hombre dejará padre y
madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? 6 Así que no son
ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el
hombre), sellando por ende estos
capítulos como tanto históricamente reales y divinamente inspirados. Por
consiguiente, uno no puede cuestionar legítimamente la historicidad del
registro de la creación sin cuestionar el juicio o veracidad de los Apóstoles y
de Cristo mismo. Y esto, desde luego, es una opción que no está abierta a
cualquier cristiano consistente.
John
Whitcomb propuso:
...Es
el privilegio de estos hombres desechar a un Adán histórico si ellos así lo
desean. Pero no tienen al mismo tiempo el privilegio de clamar que Jesucristo
habló la verdad. Adán y Jesucristo están de pie o caen juntos, ya que Jesús
dijo: “Porque si creyeseis a
Moisés, me creerías a mí. Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a
mis palabras?” (Juan 5:46,47). Nuestro Señor también insistió que
“hasta que pasen el cielo y la
tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley (y esto incluye a Génesis), hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18). Si Génesis no es dependiente
históricamente, entonces Jesús no es una guía de confianza para toda la verdad,
y nosotros quedamos sin ningún Salvador.
Cristo se refirió a los eventos históricos y literales de Génesis 1-11 en más de una ocasión.
-
Por ejemplo, Jesús habló del Diluvio de Noé como un evento histórico real (Mateo
24:37: Mas como en los días
de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre).
-
Él se refirió de Abel como un personaje histórico y real (Mateo 23:35: para que venga sobre vosotros toda la sangre
justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo
hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el
templo y el altar).
-
Habló de la verdad sobre el matrimonio y el divorcio en Mateo 19 (cf. Marcos
10), usando un mandamiento de Dios de Génesis 2:24 como un
mandamiento real e histórico: Por
tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán
una sola carne
-
Jesús llamó a Satanás el “padre de mentira” (Juan 8:44: Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los
deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio,
y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla
mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira), refiriéndose al relato histórico de Génesis
3:4-5: 4 Entonces la
serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día
que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el
bien y el mal.
Otros
ejemplos similares pueden ser dados, pero estos deberían ser suficientes para
probar el respaldo de Jesús de la naturaleza histórica de Génesis.
Como Morris ha declarado: “[...]negar la validez histórica del relato de la Creación también socava la autoridad del Nuevo Testamento y de Cristo mismo”.
III. LA NARRACIÓN DEL GÉNESIS DEBE SER ACEPTADA COMO
LITERAL E HISTÓRICA PORQUE LOS ESCRITORES INSPIRADOS DEL NUEVO TESTAMENTO NO
SOLAMENTE SE REFIRIERON A MENUDO AL RELATO, SINO HICIERON ARGUMENTOS
DOCTRINALES QUE DEPENDEN EN LA VALIDEZ HISTÓRICA DEL REGISTRO DEL GÉNESIS.
Todo
escritor del Nuevo Testamento hizo alusión al, o citó del, libro de Génesis. De
hecho, todos los libros del Nuevo Testamento, excepto Filemón, 2 Juan, y 3 Juan
contienen alusiones al Génesis.
De
los 50 capítulos del Génesis, solamente 7 (20, 24,34,36,40,43,44) no son
aludidos o citados en el Nuevo Testamento. Cada uno de los once primeros
capítulos del Génesis es aludido o citado; ninguno es omitido.
Hay
200 referencias al Génesis usadas por los escritores del Nuevo Testamento, de
los cuales más de la mitad son de los primeros once capítulos. Sesenta y tres
de esas referencias son de los tres primeros capítulos de Génesis, mientras que
catorce son de la historia del Diluvio (6-8), y cincuenta y ocho están
relacionados a Abraham (11).
Pablo
declaró que la mujer es del (ek—una preposición griega que significa “sacar
de”) hombre - (1 Corintios 11:8,12: 8 Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer
del varón, 12 porque así como la mujer procede del varón, también el varón
nace de la mujer; pero todo procede de Dios).
-
Él llamó a Adán y Eva por nombre (1 Timoteo 2:13: Porque Adán fue formado primero, después Eva),
-
y consideró a Adán tan histórico como Moisés (Romanos 5:14: No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta
Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el
cual es figura del que había de venir) y Cristo (1 Corintios 15:45-47: 45 Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre
Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. 46 Mas lo
espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. 47 El
primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es
del cielo).
Él
calificó a Adán como el primer hombre (1 Corintios 15:45: Así también está escrito: Fue hecho el primer
hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante).
También
declaró que “la serpiente con su astucia engañó a Eva” (2 Corintios 11:3:
Pero temo que como la serpiente
con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera
extraviados de la sincera fidelidad a Cristo).
Pedro
usó el Diluvio para hacer una analogía de nuestra salvación (1 Pedro 3. 4-6:
4 y diciendo: ¿Dónde está la
promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron,
todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación. 5
Estos ignoran voluntariamente, que en el tiempo antiguo fueron hechos por la
palabra de Dios los cielos, y también la tierra, que proviene del agua y por el
agua subsiste, 6 por lo cual el mundo de entonces pereció anegado en agua), e hizo referencia a la Tierra creada y sumergida
como algo que había realmente pasado.
Otros
ejemplos son muy numerosos para enunciarlos aquí. Morris comentó:
Mucha gente ha tratado de justificar el registro de este capítulo llamándole alegoría, o himno, o mito. Pero esto es imposible sin simultáneamente socavar la integridad de todo el resto de la Biblia. Este capítulo de Génesis calza perfectamente en el registro histórico del resto del libro de Génesis, que a su vez es fundamental para la Biblia entera.
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