LAS TRAMPAS DEL ENEMIGO
Uno de los lazos más fuertes del enemigo es hacernos concentrar en necesidades que creemos tener, pero que Dios no nos ha provisto. Si estamos en su refugio, tenemos todo lo que necesitamos. Jehová es nuestro pastor y tenemos todo lo que necesitamos, si hemos sido fieles en hacer la parte que nos toca.