Colecciones destacadas dentro del Salterio
Preparado y Editado por el Dr. Israel Cordoves
Dentro del Salterio pueden identificarse varias colecciones y agrupaciones.
Entre las colecciones litúrgicas más destacadas se encuentran el Hallel egipcio
(Salmos 113–118), los Cánticos de Ascenso (Salmos 120–134) y los Aleluyas
finales (Salmos 146–150). Además, el Salterio conserva importantes agrupaciones
relacionadas con Asaf y los hijos de Coré.[1]
1. El
Hallel egipcio — Salmos 113–118
Estos seis salmos llegaron a ocupar un lugar destacado en la liturgia
judía, particularmente en relación con las grandes festividades. El término
Hallel deriva de la raíz hebrea הלל (hll), “alabar”, de la cual procede הַלְלוּ־יָהּ (halĕlû-yāh), “Alabad a Yah”. Se denomina
frecuentemente “Hallel egipcio” por su asociación con la liberación de Egipto,
particularmente visible en Salmo 114:1: “Cuando salió Israel de Egipto”. Su
asociación con la Pascua resulta especialmente significativa para la lectura
cristiana del Salterio (cf. Mateo 26:30; Marcos 14:26).[2]
2.
Los Cánticos de Ascenso — Salmos 120–134
Son quince salmos consecutivos identificados por el encabezamiento hebreo שִׁיר הַמַּעֲלוֹת (šîr hammaʿălôt), generalmente traducido “Cántico de ascensos” o “Cántico
gradual”. Tradicionalmente se han relacionado con las peregrinaciones de los
israelitas a Jerusalén para las grandes festividades y con la adoración en el
Templo. Salmo 122:1–4 expresa con particular claridad esta dimensión de
peregrinación: “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos…
Y allá subieron las tribus…”.[3]
3.
Los Aleluyas finales — Salmos 146–150
Estos cinco salmos forman una magnífica conclusión doxológica del Salterio.
Cada uno comienza y termina con הַלְלוּ־יָהּ (halĕlû-yāh), “Aleluya” o “Alabad a Yah”. La
alabanza va ampliándose hasta alcanzar una dimensión universal en Salmo 150:6:
“Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.”[4]
4.
Otras agrupaciones importantes
Además de estas colecciones litúrgicas, el Salterio contiene agrupaciones
asociadas con autores o gremios levíticos. La colección de Asaf comprende un
bloque continuo en Salmos 73–83, además del Salmo 50. Los salmos vinculados con
los hijos de Coré aparecen especialmente en Salmos 42–49 y nuevamente en varios
salmos del Libro III. Estas agrupaciones muestran que la organización del
Salterio incluye criterios de autoría, tradición cultual, género y afinidad
temática.[5]
5. El
Gran Hallel
Debe distinguirse el Hallel egipcio (Salmos 113–118) del llamado “Gran
Hallel”. El Salmo 136 es conocido tradicionalmente como el “Gran Hallel”,
aunque existe cierta discusión en la tradición judía y en la investigación
exegética acerca de si esta designación se refiere exclusivamente al Salmo 136
o incluye también el Salmo 135. Su repetido estribillo —“Porque para siempre es
su misericordia”— convierte el salmo en una solemne confesión de la fidelidad
de Dios a lo largo de la creación y de la historia de Israel.[6]
Resumen de las principales agrupaciones
|
Colección |
Salmos |
Característica |
|
Hallel egipcio |
113–118 |
Alabanza festiva; asociado especialmente con la Pascua y el éxodo. |
|
Cánticos de Ascenso |
120–134 |
Peregrinación hacia Jerusalén y adoración. |
|
Aleluyas finales |
146–150 |
Gran conclusión doxológica del Salterio. |
|
Colección de Asaf |
73–83 (además del 50) |
Bloque importante de salmos asociados con Asaf. |
|
Hijos de Coré |
42–49 y otros |
Agrupaciones vinculadas con los hijos de Coré. |
Conclusión
Por tanto, es más preciso afirmar que dentro del Salterio existen varias
colecciones y agrupaciones, entre las cuales sobresalen tres grandes conjuntos
litúrgicos: el Hallel egipcio, los Cánticos de Ascenso y los Aleluyas finales.
A estos se añaden colecciones asociadas con Asaf, los hijos de Coré y otros
conjuntos editoriales. Reconocer estas agrupaciones ayuda a leer los salmos no
solo como composiciones individuales, sino también como partes de una obra
cuidadosamente organizada.
Bibliografía
deClaissé-Walford,
Nancy L., Rolf A. Jacobson, and Beth LaNeel Tanner. The Book of Psalms. New
International Commentary on the Old Testament. Grand Rapids, MI: William B.
Eerdmans Publishing Company, 2014.
Futato,
Mark D. Interpreting the Psalms: An Exegetical Handbook. Edited by David M.
Howard Jr. Handbooks for Old Testament Exegesis. Grand Rapids, MI: Kregel
Academic & Professional, 2007.
Wilson,
Gerald H. The Editing of the Hebrew Psalter. Society of Biblical Literature
Dissertation Series 76. Chico, CA: Scholars Press, 1985.
Hossfeld,
Frank-Lothar, and Erich Zenger. Psalms 3: A Commentary on Psalms 101–150.
Translated by Linda M. Maloney. Hermeneia. Minneapolis: Fortress Press, 2011.
[1] Gerald H. Wilson, The Editing of the Hebrew Psalter, Society of Biblical Literature
Dissertation Series 76 (Chico, CA: Scholars Press, 1985), 139–228.
[2] Mark D. Futato, Interpreting the Psalms: An Exegetical Handbook, ed. David M.
Howard Jr., Handbooks for Old Testament Exegesis (Grand Rapids, MI: Kregel
Academic & Professional, 2007).
[3] Nancy L. deClaissé-Walford, Rolf A.
Jacobson, and Beth LaNeel Tanner, The
Book of Psalms, New International Commentary on the Old Testament (Grand
Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company, 2014).
[4]Frank-Lothar Hossfeld and Erich Zenger,
Psalms 3: A Commentary on Psalms 101–150, trans. Linda M. Maloney, Hermeneia
(Minneapolis: Fortress Press, 2011), 605–7.
[5]Gerald H. Wilson, The Editing of the
Hebrew Psalter, Society of Biblical Literature Dissertation Series 76 (Chico,
CA: Scholars Press, 1985), 131–38.
[6]Frank-Lothar Hossfeld and Erich Zenger,
Psalms 3: A Commentary on Psalms 101–150, trans. Linda M. Maloney, Hermeneia
(Minneapolis: Fortress Press, 2011), 491.
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