SIERVOS Y AMOS QUE SON SANTOS Y FIELES
Pastor Israel Cordoves, Jr.
INTRODUCCIÓN
Al llegar a Efesios 6:5–9, Pablo concluye la sección de relaciones domésticas que comenzó en Efesios 5:18 con el mandato: “Sed llenos del Espíritu”. La evidencia de una vida llena del Espíritu no se limita al culto público ni a las actividades religiosas, sino que se manifiesta en cada esfera de la vida cotidiana. Por eso, Pablo ha dirigido instrucciones específicas a las esposas y esposos (5:22–33), a los hijos y padres (6:1–4), y finalmente a los siervos y amos (6:5–9). Su propósito es mostrar cómo el evangelio transforma las relaciones humanas desde adentro, produciendo una conducta que refleje el carácter de Cristo en el hogar, la familia y el trabajo.
Es importante entender que Pablo no está defendiendo la esclavitud como una institución permanente ni promoviendo una revolución política para abolirla de inmediato. Más bien, presenta el poder transformador del evangelio como la verdadera solución al problema humano. Cuando los siervos sirven con amor y fidelidad, y los amos ejercen su autoridad con justicia y compasión, la estructura misma de la opresión comienza a desmoronarse desde adentro. La mala voluntad es reemplazada por amor, la deshonestidad por integridad, la crueldad por misericordia y la opresión por consideración. En este sermón continuaremos aprendiendo a vivir como “santos y fieles” (Efesios 1:1), reconociendo que la verdadera transformación de las relaciones humanas ocurre cuando tanto el que sirve como el que dirige entienden que ambos tienen un mismo Señor en los cielos.
INTRODUCCIÓN
1. A lo largo de Efesios, Pablo ha enseñado primero lo que Dios ha hecho por nosotros (capítulos 1–3) y luego cómo debemos vivir a la luz de esa gracia (capítulos 4–6). La salvación es por gracia, pero la gracia produce una vida transformada.
2. Después de hablar de: Esposas y esposos (Ef. 5:22–33); y Hijos y padres (Ef. 6:1–4)
3. Pablo ahora aborda otra esfera fundamental de la vida: el trabajo, el servicio y el liderazgo.
4. La gran verdad del pasaje es que cuando entendemos que servimos a Cristo, nuestras relaciones humanas son transformadas.
I. LOS SANTOS Y FIELES SIRVEN A CRISTO DONDE QUIERA QUE ESTÉN
Efesios 6:5 “Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo.”
A. Todos somos siervos
La palabra “siervos” no se limita a los esclavos de la antigüedad. La palabra siervos era para siervos domésticos, esclavos y empleados en el tiempo antiguo. Esta palabra griega se aplica y tiene que ver hoy con empleados y empleadores, supervisores y trabajadores, estudiantes y maestros… líderes y voluntarios en la iglesia.
Gálatas 3:28“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.”
Todos compartimos una identidad común: somos siervos de Cristo.
B. Los creyentes deben obedecer a sus autoridades legítimas
Efesios 6:5“Obedeced a vuestros amos terrenales…”
La obediencia cristiana tiene límites. Cuando una autoridad exige algo contrario a Cristo, el creyente debe obedecer a Dios antes que a los hombres.
Pero en todo lo demás debemos ser trabajadores fieles, debemos respetar a quienes tienen autoridad sobre nosotros y debemos dar testimonio mediante nuestro trabajo.
C. Debemos servir con temor y temblor
Efesios 6:5“Con temor y temblor…”
No se refiere principalmente al temor al supervisor. Se refiere al reconocimiento de que Dios pone y quita autoridades…
Nosotros creemos que Dios gobierna y controla todas las circunstancias.
Job 1:21“Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.”
Por eso respetamos a nuestros supervisores, oramos por ellos y confiamos en la soberanía de dios.
D. Debemos servir con sencillez de corazón
Efesios 6:5 “Con sencillez de vuestro corazón…”
La idea de esta palabra en su vocablo original es: integridad, honestidad, rectitud, ausencia… de hipocresía. No se trata de obedecer de mala gana. No se trata de servir con resentimiento. Se trata de servir con un corazón sincero.
E. La clave de todo: “Como a Cristo”
Efesios 6:5 “Como a Cristo.”
Esta frase transforma todo el pasaje.
1) El empleado sirve a Cristo.
2) El supervisor sirve a Cristo.
3) El padre sirve a Cristo.
4) La madre sirve a Cristo.
5) El pastor sirve a Cristo.
Cuando el creyente entiende esto, su trabajo deja de ser solamente trabajo. Se convierte en adoración.
II. LOS SANTOS Y FIELES NO TRABAJAN PARA LOS OJOS DE LOS HOMBRES
Efesios 6:6–7 “No sirviendo al ojo como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios; sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres.”
A. No servimos para impresionar a otros
“No sirviendo al ojo” era una frase idiomática griega que escribe a la persona que trabaja solamente cuando alguien la observa.
El creyente no trabaja para el ojo humano, trabaja para Cristo.
B. Cristo siempre nos ve
Aunque nadie más observe: Cristo observa, cristo conoce, cristo recompensa.
Por eso el creyente debe trabajar con fidelidad aun cuando nadie esté mirando.
C. Somos siervos de Cristo
Efesios 6:6 “Sino como siervos de Cristo.”
Nuestro verdadero Amo es Cristo.
No vivimos para:
1) La aprobación humana.
2) El reconocimiento humano.
3) La fama humana.
Vivimos para agradar al Señor.
D. Hacemos la voluntad de Dios
Efesios 6:6 “De corazón haciendo la voluntad de Dios.”
El creyente comprende que su trabajo forma parte del propósito soberano de Dios.
Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien…”
E. Servimos de buena voluntad
Efesios 6:7 “Sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres.”
La actitud importa tanto como la acción.
El Señor no solamente mira lo que hacemos.
También observa por qué lo hacemos.
1 Crónicas 29:17 “Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada…”
Salmo 51:6 “He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.”
III. LOS SANTOS Y FIELES MIRAN MÁS ALLÁ DE SU TRABAJO TERRENAL
Efesios 6:8 “Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre.”
A. El Señor recompensa la fidelidad
Todo acto de obediencia hecho para Cristo tiene valor eterno.
Dios ve el esfuerzo, el sacrificio, la fidelidad, y la perseverancia.
B. Debemos hacer el bien
Efesios 6:8 “El bien que cada uno hiciere…”
El llamado del creyente es sencillo:
Hacer el bien para la gloria de Dios.
C. Nuestra mirada debe estar en el galardón eterno
Apocalipsis 22:12 “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”
El mayor galardón no es una corona.
El mayor galardón es estar con Cristo para siempre.
Colosenses 3:23–24 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.”
IV. LOS SANTOS Y FIELES QUE ESTÁN A CARGO DE OTROS RECUERDAN QUE TIENEN UN SEÑOR COMÚN
Efesios 6:9 “Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas.”
A. Cristo es el Señor de ambos
El empleado tiene Señor.
El empleador tiene Señor.
El pastor tiene Señor.
La congregación tiene Señor.
Todos servimos al mismo Cristo.
B. El líder (jefe, supervisor, manager, pastores también) cristiano rechaza las amenazas y sirven con amor en el liderazgo
Efesios 6:9 “Dejando las amenazas.”
El liderazgo bíblico no se basa en: Intimidación, Manipulación, Orgullo, Carnalidad...
Se basa en: Amor, Servicio y Humildad.
C. Dios no hace acepción de personas
Efesios 6:9 “Y que para él no hay acepción de personas.”
No puede existir acepcion de personas en el trato:
1) Ricos sobre pobres.
2) Jefes sobre empleados.
3) Pastores sobre miembros.
4) Dueños sobre trabajadores.
Todos compareceremos delante del mismo Señor.
CONCLUSIÓN
La transformación del evangelio alcanza también nuestra manera de trabajar, servir y liderar.
Los santos y fieles:
- Sirven a Cristo dondequiera que estén (Ef. 6:5).
- No trabajan para agradar a los hombres (Ef. 6:6–7).
- Miran más allá de las recompensas terrenales (Ef. 6:8).
- Recuerdan que todos tenemos un mismo Señor (Ef. 6:9).
PREGUNTAS PARA EL ENCUENTRO CELULAR
- ¿Qué nos enseña este pasaje acerca de la relación entre nuestro trabajo diario y nuestro servicio a Cristo?
- ¿Por qué es tan importante que el creyente trabaje con integridad aun cuando nadie lo esté observando?
- ¿Cómo cambia nuestra perspectiva del trabajo cuando recordamos que Dios recompensa toda fidelidad?
- ¿Qué principios de liderazgo cristiano encontramos en Efesios 6:9 y cómo podemos aplicarlos en la familia, el trabajo y la iglesia?
- Pregunta mas importante: ¿Qué quiere Dios que yo aprenda en este pasaje bíblico o sermón?

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