Pastor Samuel Ravelo
Esta semana estuve visitando a una familia en México. Tienen dos niños gemelos de casi tres años. Uno es extrovertido, habla mucho, curioso y arma rompecabezas de 100 piezas, que sorprenden para su edad. Su hermano gemelo es tierno, tímido, y no habla mucho. Mientras conversaba con su madre, me contó que el gemelo tímido nació con una condición en el corazón. Desde que nació tuvo que quedarse en el hospital por semanas después de haber nacido, mientras su hermano regresó a casa con su madre. Por meses, hasta hace poco, recibía dos inyecciones diarias, el niño constantemente tiene que ir al hospital para que le revisen su corazón para asegurarse que esta funcionando bien.
Cuando escuchamos una historia así, inmediatamente sentimos compasión. El niño no eligió nacer con un corazón enfermo, pero esa es su realidad.
Omití una información, no solo el gemelo tímido, el que se quedó en el hospital por semanas y el que le ponían 2 inyecciones diarias, tiene problemás del corazón, el que aparentemente está sano y arma 100 piezas de un rompe cabezas también esta enfermo, aunque su condición no sale en el ecocardiograma. Los dos nacieron con una condición del corazón heredada por sus padres, y tengo que decirle que cada uno de nosotros también, el pecado. Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”.
Desde él nacimiento de la humanidad esta condición se hizo evidente: Génesis 6:5–6 “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de éllos era de continuo solamente el mal… y le dolió en su corazón.”
Por el pecado que entrò al mundo por medio de Adán, todos nacimos con un corazón que necesita una intervención del Doctor divino.
CÓMO LA BIBLIA DEFINE EL CORAZÓN
No es solo un órgano muscular hueco formado principalmente por tejido muscular cardíaco, tamaño de un puño cerrado, ubicado en el tórax.
En hebreo, el corazón se entiende como el centro de la vida: la parte de nuestro ser que gobierna nuestros pensamientos, emociones y comportamiento.
En griego, se refiere a lo más profundo del ser, aquello que realmente define quiénes somos.
Porque la Biblia define el corazón como el centro de la vida y lo más profundo de nuestro ser, nos da una advertencia, amonestación, sobre la importancia del corazón.
Proverbios 4:23 nos dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
Yo no sé cuáles de sus pertenencias usted piensa que es más importante guardar, si hubiese fuego o un huracán, no sé que usted piensa que es lo más importante proteger. La palabra de Dios nos dice, que el tesoro más importante de la vida que debemos guardar es nuestro corazón porque de él mana la vida.
Es la palabra que se usa para un vigilante que protege una ciudad, o algo extremadamente valioso.
Nunca se duerme, sino esta cuidado y protegido, sin esta protección lo perdemos todo.
¿Cómo está nuestro corazón?
Si un cardiólogo quiere saber cómo está su corazón, ordena estudios, escucha los latidos y busca señales de que algo no está funcionando bien.
La Biblia también nos muestra cómo diagnosticar la condición del corazón espiritual.
¿Cómo sabemos si nuestro corazón está sano?
Vamos a ver Tres evidencias para saber la condición espiritual de nuestro corazón
1- La primera evidencia de la condición de nuestro corazón se manifiesta en las palabras que salen de nuestros labios.
Lucas 6:45 “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca”. La boca es un rayo X de nuestro corazón.
PROV 18:21a “En la lengua hay poder de vida y muerte; quiénes la aman comerán de su fruto”. Vida o muerte para nosotros y los demás porque somos formados por palabras – hablamos el idioma que nos formò emocionalmente y físicamente.
2- La segunda evidencia de la condición de nuestro corazón se refleja en la manera en que tratamos a las demás personas. Lo que sale del corazón inevitablemente afecta nuestras relaciones.
Mateo 15:19 "Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias."
3-Finalmente, la condición del corazón termina moldeando toda nuestra manera de vivir. Tercera evidencia: Nuestro comportamiento.
Hebreos 12:14-15 “Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.15 Mirad bien, para que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios, y para que no brote ninguna raíz de amargura que os perturbe y contamine a muchos”. Pero lentamente produce una planta que termina afectando todo el terreno).
Cuando una persona recibe una herida física, una de dos cosas ocurre: sana o se infecta. Lo mismo sucede con las heridas del corazón. Si no las llevamos a Cristo, la amargura se convierte en una infección espiritual que termina afectando a muchas personas”.
Estamos en un Batalla, Efesios 6:12 “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
Ahora que sabemos la condición de nuestro corazón, por medio de las palabras que salen de nuestro labios, por la manera que tratamos a los demás y nuestro comportamiento. ¿Ahora qué hacemos?
Tres verdades que tenemos que saber de nuestro corazón
I. No podemos sanar nuestro corazón
No podemos sanarnos a nosotros mismos.
Imagínese a un cardiólogo que necesita una cirugía de corazón abierto y dice:
“Yo mismo me voy a operar. Solo necesito algunos espejos para ver por dónde cortar.” Eso sería imposible. El doctor necesita convertirse en paciente.
Proverbios 20:9"¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?"
Jeremías 17:9 “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; quién lo conocerá?
David reconoció que su corazón no estaba sano y escribió: Salmos 51:10, "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio".
Jeremías 24:7 “Les daré un corazón para que me conozcan que yo soy Jehová”.
Transformación interior
Solo Dios puede sanar nuestro corazón
Tenemos que venir a Dios para ser sano.
II Somos responsables de mantener nuestro corazón sano.
Debemos reconocer que, una vez entregamos nuestro corazón a Dios, somos responsables de cuidarlo y mantenerlo limpio, así como un paciente sigue las indicaciones del cardiólogo.
Los que han aceptado a Jesús, ya han sido salvos, pero así como un paciente que recibe un corazón nuevo, tiene que mantenerlo sano, limpio.
Efesios 2:8,9, “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 9 No por obras, para que nadie se gloríe
Hemos recibido un nuevo corazón por gracias, ahora ¿cómo lo cuidamos?
III Dios ha provisto la medicina para mantener nuestro corazón sano
No podemos mantener nuestro corazón limpio con nuestras fuerzas. Con nuestras buenas intenciones no podemos mantener nuestro corazón sano.
Lo que más afecta nuestro corazón es nuestra mente: por eso la Palabra nos dice que meditemos en su palabra día y noche.
Hay una relación directa entre nuestra mente y corazón
Prov 23:7 “como piensa un hombre en su corazón, así es él":
Nuestro pensamiento moldea nuestro corazón. Es como lo que comemos, lo que comemos afecta nuestra salud, estómago, cuerpo.
Recuerdan que hablamos de las evidencias de nuestra salud espiritual? Nuestras Palabras, Relaciones y Comportamiento?
Yo creo que siguiendo las direcciones que el libro de Filipenses nos da las pautas a seguir para mantener nuestro corazón protegido.
Filipenses 4:8 nos dice: “Todo lo que es verdadero, honesto, justo, puro, amable y de buen nombre, si hay virtud alguna, si algo digno de Alabanza, en esto pensad.”
- Pensando en todo lo que es verdad
Satanás es el padre de mentira y constantemente distorsiona la verdad.
Tenemos ídolos, y para los evangélicos no están en las paredes de nuestra casa o iglesia. Tenemos ídolos que tienen la forma de pensamientos….
Estamos familiarizados con Romanos 12:2, Trayendo todo pensamiento cautivos a la obediencia de Cristo.
- Siendo Honestos: reflejar a Dios en todo lo que hagamos.
3. Siendo justos: nosotros estamos llamado a reflejar la justicia de Dios.
- Siendo puros: No mezclarnos con las cosas del mundo.
- Siendo amables: Tratando a todos con dignidad y respeto
- Buen nombre: Moody, “Si cuidas tu carácter, Dios cuidará de tu reputación”. Prov 22, “Buen nombre mejor que riquezas, más que plata y oro.
- Si hay virtud alguna: Soldado valiente, no sale corriendo cuando hay conflictos.
- Digno de Alabanza: Con un comportamiento que traiga gloria y Alabanza a Dios, no dolor y división al cuerpo de Dios, en esto pensad.
A muchos de ustedes le ha pasado hoy como me pasó a mi un vez que fui al dentista. Me tomaron la presión, y me chequearon todo el cuerpo, le pregunté porque me hacían todos esos exámenes. Le dije porque?
Nadie vino hoy pensando que iba a recibir un diagnóstico de su corazón.
Algunos hoy han aprendido que tienen un corazón herido.
Otros un corazón endurecido por el pecado.
Otros que están graves, que posiblemente se vean muy bien, pero tienen una condición congénita que necesita un Doctor.
Hay otros que necesitan un trasplante de corazón emergente.
Cuando alguien tiene un corazón que necesita un trasplante, alguien tiene que morir para recibir un corazón nuevo, la vida del donante acaba. Bueno, Jesús murió y nos dio un nuevo corazón. La buena noticia del evangelio es que Él no sé quedó en la tumba sino que resucitó y nos dejó su Espíritu para enseñarnos cómo cuidar un corazón nuevo.
Ezekiel 36:26 Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vosotros el corazón de piedra y os daré un corazón de carne
Preguntas para reflexionar:
- En el sermón se mencionaron tres evidencias que nos ayudan a evaluar nuestra salud espiritual: las palabras que salen de nuestros labios, la manera en que tratamos a los demás y nuestra forma de vivir. ¿Cuál de estas áreas revela que nuestro corazón necesita atención?
- ¿Qué pensamientos han moldeado tu vida y tu manera de actuar?
- ¿Qué heridas permanecen sin sanar en tu corazón y han comenzado a producir una infección espiritual?
- ¿Qué ídolos mentales has permitido que ocupen el lugar que le corresponde a Dios?
- ¿Qué te ha revelado Dios acerca de la condición de tu corazón y qué nuevas decisiones vas a tomar como respuesta?

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