Salmo 16: Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

El Salmo 16 nos enseña que solo en Dios encontramos verdadera seguridad, satisfacción y gozo. Para permanecer firmes en Cristo, necesitamos reconocer nuestra dependencia de Dios y valorar la comunidad de fe como un medio que Él usa para preservarnos. Finalmente, debemos conocer profundamente a nuestro Dios y a Jesucristo, quien nos sostiene, nos guía y nos conduce a la plenitud de gozo en Su presencia.
Hno. Leonardo Garcia
INTRODUCCIÓN:
Como muchos de ustedes saben, hemos estado hablando de los Salmos los domingos. Por ese motivo tomé la decisión de compartirles mi Salmo preferido, el Salmo 16.
Como dijo nuestro pastor sobre el Salmo 19, ciertos salmos son una combinación perfecta de literatura, poesía y teología, y el Salmo 16 es un buen ejemplo de ese punto.
Para empezar, se los voy a leer. (Leer el Salmo.) Este salmo está cargado de puntos prácticos para la vida del joven.
Texto clave: “Preserve me, O God, for in you I take refuge. I say to the Lord, ‘You are my Lord; I have no good apart from you.’” — Salmo 16:1-2
Para los que no fueron al campamento de Lake Yale, el pastor invitado dio una conferencia en tres partes titulada Abide, y él se enfocó en Juan 15:4: “Abide in me, and I in you. As the branch cannot bear fruit by itself, unless it abides in the vine, neither can you, unless you abide in me.”
Él dio un buen ejemplo de algo que en algún momento nos pasa o nos va a pasar a todos nosotros. Imagínense que ahorita todos nosotros estamos en la playa. Al llegar, dejamos nuestras pertenencias; quizás ponemos una sombrilla para que tengan sombra los que no se vayan a meter al agua, y nos metemos al mar. Al rato, en lo que uno vacila o habla con los demás, uno vuelve a ver hacia las pertenencias y se da cuenta de que se ha alejado.
Ahora yo vengo a dar la cuarta conferencia… el cómo. ¿Cómo podemos permanecer en Cristo?
Idea clave: Es cierto que en Cristo somos salvos, pero Dios también ha establecido los medios por los cuales fortalece nuestra fe y nos hace perseverar.
1. UNDERSTAND THE CAUSE — V.1-2 (ENTIENDE TU CAUSA)
“Our hearts are restless until they find rest in you.” — St. Augustine
Esto lo dijo Augustine en su libro Confessions, pero lo incluí porque siento que resume bien la búsqueda del ser humano. Nosotros no nos alejamos de Dios porque nos levantamos en la mañana y tomamos la decisión: “Hoy me voy a alejar de Dios”. No, todo lo contrario. Esto pasa disimuladamente, poquito a poquito, y usualmente hay una causa, y en muchos casos esa causa es la inquietud.
El corazón del joven es inquieto (restless). Y es por esa inquietud que nosotros, poco a poco, nos vamos alejando de Dios. (1 Juan 2:16) Nos dejamos engañar por las emociones, por las pasiones y por la lujuria —no en un sentido sexual—, sino por lo que se llama la lujuria de la curiosidad.
Para los que no saben a lo que me refiero, la lujuria de la curiosidad se define como el deseo compulsivo de ver, entender o experimentar algo porque te estimula, aunque usted entienda que no sirve ningún propósito o incluso que te podría dañar.
Los versículos 1-2 establecen de quién dependemos y en quién está nuestra satisfacción, pero el corazón inquieto decide por su propia cuenta buscar de qué depender y en qué nos vamos a satisfacer. Ahí es donde entra la lujuria de la curiosidad, porque a través de esa búsqueda empezamos a depender de nosotros mismos y a satisfacernos en cosas que no son Dios o que no son de Dios.
El versículo 1 dice: “Preserve me, O God”. Les voy a ser honesto: me gusta más la traducción en inglés. En español usa “protégeme”, pero preserve —preservar— siento yo que comunica algo continuo, en el que Dios te va moldeando, cambiando e incluyendo su protección. Siento que encaja mejor con la idea que quiero comunicar. Nuestra dependencia debería ser Cristo.
El corazón inquieto nos lleva a buscar, probar o participar en cosas que nos alejan de Dios. Y no todo tiene que ser evidentemente malo, como probar una droga. A veces puede ser algo bueno, como los estudios, la carrera, las amistades o las relaciones, pero el corazón inquieto igual va a buscar dependencia y satisfacción hasta en lo bueno.
Tenemos que reconocer que dependemos de Dios y que solo en Él podemos encontrar nuestra satisfacción, como la encontró David:
“I say to the Lord, ‘You are my Lord; I have no good apart from you.’” — v.2
2. UNDERSTAND YOUR COMMUNITY — V.3-4 (ENTIENDE TU COMUNIDAD)
“As for the saints in the land, they are the excellent ones, in whom is all my delight.”
Ahora voy a hablar de un tema que quizás se va a sentir un poco ajeno para muchos, pero la vida cristiana no es para vivirla solos.
¿Cuántos de ustedes han escuchado la frase “It’s a relationship, not a religion”? Yo creo que todos. Y quiero que sepan que la frase como tal no está mal, pero se ha aplicado de una forma incorrecta.
¿A qué me refiero? Al pensar que lo único que importa es la relación, a veces nos olvidamos de que es importante someternos a una iglesia y habitar con los hermanos.
Reflexionemos en el texto un momento:
“En cuanto a los santos que están en la tierra, ellos son los nobles en quienes está toda mi delicia.”
Quiero distinguir algo de la palabra santo antes de que todo el mundo piense que los estoy mandando a invocar santos. En el hebreo, la palabra que se usa es qedoshim, que se traduce como “apartados”, y se usa para hablar de aquellos que han sido apartados para Dios. Todos los que hemos creído en Cristo pertenecemos a ese grupo de “apartados para Dios”.
Y llego al punto que quiero enfatizar: el habitar con los hermanos no es opcional para la vida del creyente; es un medio que Dios usa para preservarnos. (Hebreos 10:24-25.)
El rey David enfatiza el habitar entre los hermanos y, por si no le quieren hacer caso a David, también les dejo al autor de Hebreos.
Algunos beneficios que esto nos trae:
● Buena compañía: nos rodeamos de personas que comparten los mismos principios y valores. Esto nos lleva a tener mejores relaciones y nos apoyamos en nuestras vidas espirituales.
● Dirección: tener un contacto como un pastor u otro líder en la iglesia nos va a ayudar bastante cuando nos enfrentemos a momentos difíciles o cuando se nos presente un texto de la Biblia o una idea que se nos hace difícil de entender.
● Permanecer firmes en la iglesia: nos mantiene escuchando la Palabra, habitando entre los hermanos, adorando a nuestro Dios y participando en la Cena, que representa el pacto que Cristo hizo con nosotros, algo que no deberíamos tomar a la ligera ni verlo como un rito más de la iglesia.
● Literatura de los que estuvieron antes de nosotros: una pregunta para todos: ¿ustedes piensan que sus dudas y sus objeciones son únicamente suyas o únicamente de este siglo? Si dicen que sí, están equivocados. La Biblia siempre va a ser nuestra única guía y regla infalible de fe, pero nuestra comunidad cristiana no se limita a los creyentes que están vivos hoy. Tenemos más de 2,000 años de historia y han surgido muchos libros escritos por creyentes antes de nosotros que contestan profundamente muchas de las objeciones a las que nos enfrentamos hoy en día.
Ojo con lo que usted decide dejar entrar dentro de su comunidad.
Versículo 4: “Se multiplicarán las aflicciones de aquellos que han corrido tras otro dios; no derramaré yo sus libaciones de sangre, ni sus nombres pronunciarán mis labios.”
No haga concesiones de su fe con aquellos que sirven a otros dioses. Está bien tener amistades seculares o de diferentes religiones, pero hasta cierto punto. Si usted tiene que hacer concesiones de su fe para mantener la amistad, pertenecer al grupo o lo que sea, es mejor que deje esa amistad.
“Dioses” no necesariamente tiene que ser Krishna, Allah, Buddha, etc., aunque eso definitivamente está más cerca del contexto del verso, pero para el propósito de aplicación, “dioses” puede ser drogas, sexo, vanidad, materialismo.
Es más, les dejo una regla para practicar: si usted no se siente cómodo diciendo que es cristiano frente a esa persona, ni siga la amistad.
3. UNDERSTAND YOUR GOD — V.5; 8-11 (ENTIENDE TU DIOS)
Hasta este punto hemos visto dos temas: entender la causa, entender la comunidad, y ahora es importante que entendamos a nuestro Dios.
Versículo 5: “El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte.”
Ahorita voy a dar una explicación de la palabra “suerte” porque sé que muchos están pensando en eso, pero la idea que quiero dar es que tenemos que entender quién es nuestro Dios, quién es Jesucristo.
En mi estudio de este salmo leí un sermón del apóstol Pedro en Hechos y comentarios de varios teólogos, y muchos dicen que los versículos 8-11 son una profecía. No voy a entrar mucho en detalle sobre ese tema ahorita, pero sí quiero tocar un punto clave.
Versículo 10:
“Porque tú no abandonarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu Santo sufra corrupción.”
El apóstol Pedro explica que David murió, fue sepultado y su tumba todavía estaba con ellos. Las palabras de este texto no podían encontrar su cumplimiento final solamente en David, sino que David, siendo profeta, estaba hablando de la resurrección del Mesías.
Y eso fue exactamente lo que ocurrió con Jesucristo. Él murió, fue sepultado, pero Dios no lo abandonó en el Seol ni permitió que su cuerpo viera corrupción.
Pero la lección en la que me quiero enfocar es que David entendía quién era su Dios y confiaba en la promesa del Mesías que había de venir.
Les pregunto: ¿saben ustedes quién es su Mesías?
Les animo a que realmente conozcan a Cristo. Este salmo nos deja muchos atributos para entender a nuestro Dios:
· Dios preserva — v.1
· Dios es el bien supremo — v.2
· Dios es nuestra porción y nuestra herencia — v.5-6
· Dios es sabio y consejero — v.7
· Dios está siempre con su pueblo — v.8
· Dios preserva incluso frente a la muerte — v.9-10
· Dios es quien da vida, y Dios es la fuente del gozo verdadero — v.11
Esto no es un reto para que se hagan teólogos pro max, pero el no entender a nuestro Dios nos deja con un punto ciego en el que el enemigo se puede infiltrar en nuestras mentes.
El enemigo conoce a Dios. Incluso conoce las Escrituras.
Tenemos que entender quién es nuestro Dios, quién es Jesucristo. Muchas de las dudas, frustraciones y falsas doctrinas vienen porque no entendemos quién es nuestro Dios.
LLAMAMIENTO Y CONCLUSIÓN
Yo sé que les dejé bastantes ideas, pero sinceramente este salmo tiene tanto que ofrecer que una meditación de 30 minutos no le hace justicia.
Estos tres puntos —entender la causa, entender nuestra comunidad y entender a nuestro Dios—, si se aplican bien, sé que les van a ayudar mucho en sus vidas espirituales.
Les invito a que mediten en este salmo y que estudien cada atributo de Dios mencionado, porque, como cité al principio:
“Our hearts are restless until they find rest in you.”
Tenemos corazones inquietos, más aún siendo jóvenes, pero en Cristo podemos decir:
“En tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra hay deleites para siempre.”
Ese gozo es un gozo que recibimos aquí en la tierra. Su diestra nos da deleites que calman la inquietud del corazón, y eso nos lo llevaremos con nosotros a la eternidad.
Amén.
Comentarios
Publicar un comentario