Pastor Israel Cordovés
Efesios 5:15-20
INTRODUCCIÓN
El apóstol Pablo llega ahora a una sección práctica de la carta a los Efesios. Después de enseñar en los capítulos 1–3 todo lo que Dios hizo por nosotros. En los capítulos 4–6 Pablo responde a una pregunta fundamental: “¿Cómo debemos vivir ahora?”.
La vida cristiana no consiste solamente en conocer doctrina, sino en caminar sabiamente delante de Dios. Por eso, el tema central de esta sección es que los santos y fieles deben vivir con sabiduría, discernimiento y llenura del Espíritu en medio de días malos.
I. SANTOS Y FIELES CAMINAN CON SABIDURÍA (VV. 15–16)
15Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16aprovechando bien el tiempo,b porque los días son malos.
A. La vida cristiana requiere atención y vigilancia “Mirad con diligencia”
Implica observar cuidadosamente, examinar, detenerse y evaluar el camino. Pablo llama a los creyentes a no vivir distraídos ni apresurados. Esta exhortación tiene una aplicación muy actual, porque vivimos en un mundo acelerado, lleno de estrés, ansiedad, agendas cargadas y distracciones constantes. Por eso, el creyente debe aprender a detenerse, meditar y examinar sus pasos delante de Dios, recordando la enseñanza de Proverbios 4:26: “Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos.”
B. Hay un contraste entre el necio y el sabio
El necio vive sin discernimiento, desperdicia el tiempo, no piensa en las consecuencias y actúa impulsivamente. En contraste, el sabio piensa antes de actuar, busca la dirección divina, vive con propósito y administra correctamente su vida. Pablo enseña que el creyente no debe caminar como insensato, sino como alguien que entiende la voluntad de Dios y ordena cada área de su vida conforme a la sabiduría divina.
C. El creyente debe redimir el tiempo “Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.”
La palabra (ἐξαγοραζόμενοι)‘redimir’ o ‘aprovechar’ tiene la idea de comprar, rescatar o redimir. Pablo enseña, en esencia: “Compren bien el tiempo”. El tiempo es un regalo de Dios y debe administrarse con sabiduría. Por eso, el creyente no debe desperdiciar sus años en vanidades ni perder el tiempo en entretenimientos destructivos que apartan el corazón de Dios. Más bien, debe invertir su tiempo en aquello que tiene valor eterno: la familia, el servicio al Señor, el estudio de la Palabra, la oración y el crecimiento espiritual. Como declara Eclesiastés 3:1: “Todo tiene su tiempo…”.
D. Los días son malos
Los tiempos de Pablo eran difíciles, pero los nuestros también lo son. Vivimos en una sociedad donde el pecado es fácilmente accesible, la corrupción moral aumenta, y abundan la ansiedad, la violencia, la inmoralidad y la contaminación espiritual. En medio de una generación caída, el creyente necesita vivir con discernimiento y sabiduría divina, aprendiendo a mantenerse firme en la verdad de Dios y caminando de manera diferente al sistema del mundo.
II. SANTOS Y FIELES BUSCAN LA VOLUNTAD DE DIOS (V. 17)
17Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
A. El creyente no debe vivir insensatamente
El insensate (ἄφρονες):
1) vive sin dirección espiritual,
2) actúa según emociones,
3) depende únicamente de su criterio.
Pablo exhorta: “No sean insensatos.”
B. La voluntad de Dios debe ser buscada continuamente
“Entendidos” implica:
1) discernir,
2) comprender,
3) sintonizarse con el plan de Dios.
La vida cristiana requiere preguntar constantemente:
1) ¿Qué quiere Dios?
2) ¿Cuál es Su propósito?
3) ¿Qué agrada al Señor?
C. Nuestros planes son limitados
La experiencia humana demuestra:
1) nuestros planes cambian,
2) nuestras decisiones fallan,
3) nuestras agendas se rompen.
La ilustración del COVID mostró cómo todo en nuestra vida puede cambiar y nuestros planes pueden cambiar de un día para otro:
1) proyectos,
2) ministerios,
3) viajes,
4) planes personales fueron alterados completamente.
Proverbios 19:21 “Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.”
D. Dios es el dueño absoluto
“Voluntad del Señor” significa la voluntad del Dueño.
Dios:
1) controla el tiempo,
2) dirige la historia,
3) gobierna aun sobre nuestras pruebas.
El creyente puede descansar porque:
1) Dios sigue en control,
2) nada escapa de Su soberanía.
III. Santos y Fieles Viven Llenos del Espíritu (v. 18)
18No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,…
A. El creyente no debe ser dominado por adicciones
Pablo contrasta:
1) la embriaguez,
2) la disolución,
3) el descontrol
con:
1) la llenura del Espíritu,
2) el dominio espiritual,
3) la vida transformada.
B. La gracia verdadera transforma
La salvación por gracia no es licencia para pecar.
La verdadera gracia:
1) cambia la conducta,
2) transforma deseos,
3) rompe cadenas.
Una vida transformada refleja:
1) dominio propio,
2) santidad,
3) sabiduría espiritual.
C. Ser llenos del Espíritu habla de relación continua con el Espíritu Santo
La llenura del Espíritu implica:
1) comunión,
2) dependencia,
3) sensibilidad espiritual.
No es solamente emoción.
Es vivir:
1) guiados,
2) dirigidos,
3) controlados por el Espíritu Santo.
Juan 16:13 “Él os guiará a toda la verdad.”
D. El Espíritu Santo es nuestro Consolador
Cristo ascendió al cielo, pero dejó al Espíritu Santo:
1) para guiarnos,
2) consolarnos,
3) fortalecernos,
4) sostenernos.
El creyente debe cultivar diariamente:
1) oración,
2) obediencia,
3) sensibilidad espiritual.
IV. SANTOS Y FIELES REFLEJAN UNA VIDA DE ADORACIÓN (VV. 19–20)
19hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
A. La adoración debe llenar la vida del creyente
Pablo menciona:
1) salmos,
2) himnos,
3) cánticos espirituales.
B. La adoración nace del corazón
“Cantando y alabando al Señor en vuestros corazones.”
La verdadera adoración:
1) no es espectáculo,
2) no es apariencia,
3) no es plataforma.
La adoración auténtica nace del corazón.
Mateo 12:34 “De la abundancia del corazón habla la boca.”
C. El creyente debe vivir agradecido “Dando siempre gracias por todo…”
La gratitud cristiana incluye:
1) lo bueno,
2) lo difícil,
3) las pruebas,
4) los cambios inesperados.
El creyente confía en que:
1) Dios tiene un propósito,
2) Dios sigue obrando,
3) Dios usa aun las pruebas para bien.
Romanos 8:28 “A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.”
Conclusión
Pablo presenta el retrato de una vida cristiana madura:
Los santos y fieles:
- Caminan con sabiduría.
- Redimen el tiempo.
- Buscan la voluntad de Dios.
- Viven llenos del Espíritu.
- Reflejan adoración y gratitud.

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