SEGUNDA MARCA: TEOLOGÍA BÍBLICA
Una iglesia sana debe conocer a Dios como Él se ha revelado en toda la Biblia, y no según las preferencias, sentimientos o ideas humanas. La gran historia de las Escrituras revela que Dios es Creador, Santo, Fiel, Amoroso y Soberano, y que estas verdades encuentran su expresión culminante en Jesucristo, quien murió como sustituto por los pecadores y resucitó. Por tanto, la teología bíblica debe moldear nuestra vida y nuestra iglesia, llevándonos a confiar en Dios, predicar fielmente el evangelio y reconocer que toda la historia de la redención existe para la gloria de Dios.
Conferencista: Dr. Israel Cordoves
Idea central
La Biblia presenta una sola gran historia o metanarrativa cuyo centro es Dios. El capítulo resume esa revelación mediante cinco afirmaciones fundamentales:
El Dios de la Biblia es CREADOR — SANTO — FIEL — AMOROSO — SOBERANO.
INTRODUCCIÓN — DEBEMOS CONOCER A DIOS COMO ÉL REALMENTE ES
A. No podemos crear un Dios conforme a nuestros deseos
El capítulo comienza con la conversación del autor con Bill, un estudiante que decía que prefería pensar en Dios de determinada manera.
El problema no era simplemente lo que Bill pensaba acerca de Dios, sino la fuente de su concepto de Dios.
La pregunta correcta no es:
¿Cómo me gustaría que fuera Dios?
Sino:
¿Cómo se ha revelado Dios realmente en la Biblia?
Aplicación
No debemos formar nuestra doctrina de Dios a partir de:
· nuestros sentimientos;
· nuestras experiencias;
· nuestra cultura;
· nuestras preferencias;
· nuestras tradiciones;
· lo que resulta popular o aceptable.
Debemos permitir que la Escritura determine lo que creemos acerca de Dios.
B. Nuestra cultura fabrica religiones a la medida
El capítulo describe una cultura donde muchas personas toman elementos de diferentes religiones y construyen una religión personal.
El resultado es una especie de “religión de diseñador” o “creencia de bufé”.
El problema fundamental es pensar:
Lo verdadero es simplemente lo que yo deseo que sea verdadero.
Pero el cristianismo bíblico comienza preguntando:
¿Qué ha dicho Dios?
Aplicación
Debemos preguntarnos:
¿Cuán importantes son nuestras creencias en nuestra vida diaria?
Cuando cantamos, oramos, enseñamos o escuchamos un sermón:
¿Nos importa realmente si lo que estamos diciendo es verdad?
C. Toda persona y toda iglesia necesitan un marco de referencia
Ilustración: Samuel Morse y la navegación
El autor menciona a Samuel F. B. Morse y explica que el código Morse dejó de utilizarse oficialmente en los barcos en 1999, siendo sustituido por sistemas satelitales.
Pero el principio permaneció:
Un barco necesita un punto de referencia para poder navegar.
De la misma manera:
Una iglesia necesita un marco de referencia para saber hacia dónde va.
Ese marco es la gran historia revelada por Dios en las Escrituras.
Aplicación
Una iglesia sin una teología bíblica sólida puede tener:
programas, música, actividades, dinero, edificios y muchas personas,
pero no tendrá una brújula segura para determinar quién es Dios, qué es el evangelio y cuál es la misión de la iglesia.
I. EL DIOS DE LA BIBLIA ES UN DIOS CREADOR
A. Dios creó todas las cosas
La historia bíblica comienza con Dios.
Antes del hombre, antes del pecado, antes de Israel y antes de la iglesia:
Dios estaba allí.
Dios crea:
1. La creación inanimada.
2. Los seres vivos.
3. Al hombre y a la mujer.
4. Al ser humano a Su propia imagen.
El relato continúa con:
Creación → Edén → Caída → Caín → Noé → Diluvio → Babel.
B. Dios no solamente crea el mundo; crea un pueblo para Sí mismo
Después de Babel, Dios llama a Abraham.
A partir de Abraham comienza de manera particular la historia del pueblo del pacto.
La historia continúa:
Abraham → Israel → esclavitud → Moisés → éxodo → Ley → Tierra Prometida.
Esto demuestra que la Biblia no es simplemente una colección de pensamientos religiosos.
Es la historia de Dios relacionándose con el pueblo que Él mismo creó y escogió.
C. Dios toma la iniciativa
La salvación no comienza con el hombre buscando a Dios.
Comienza con Dios actuando.
El capítulo presenta a Dios como:
el Gran Iniciador, el Gran Dador, el Creador del mundo, el Creador de Su pueblo y el Autor de nuestra fe.
D. Ilustración: el currículum y las referencias
Cuando un empleador contrata a alguien, no quiere solamente leer un currículum.
Quiere hablar con personas que realmente conozcan al candidato.
¿Por qué?
Porque una cosa es leer una descripción y otra es conocer cómo esa persona realmente actúa.
De manera semejante, el Antiguo Testamento no nos entrega simplemente un “currículum de Dios” con atributos abstractos.
Nos muestra cómo Dios realmente se relaciona con Su pueblo.
APLICACIONES DEL PUNTO I
1. Debemos estudiar toda la Biblia. No podemos construir nuestra doctrina solamente con nuestros textos favoritos.
2. Debemos aceptar las doctrinas difíciles. La sana doctrina incluye enseñanzas que pueden ser difíciles o incluso divisivas.
3. Debemos reconocer que Dios toma la iniciativa en la salvación.
4. Debemos abandonar el orgullo de juzgar a Dios. La criatura no ocupa el lugar del Creador.
5. La teología no es meramente académica. Nuestra comprensión de Dios determina cómo vivimos y cómo funciona nuestra iglesia.
II. EL DIOS DE LA BIBLIA ES UN DIOS SANTO
A. Dios no es moralmente indiferente
Dios no creó el mundo para después abandonarlo.
Él está profundamente comprometido con Su creación y apasionado por la santidad.
B. La santidad de Dios debe entenderse dentro de Su relación de pacto
Lucas 22:20 “Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.”
La relación de pacto no es fría ni meramente legal.
Es una relación personal.
Ilustración: el matrimonio
El matrimonio constituye una de las relaciones de pacto más profundas que experimentamos.
Hay:
compromiso — amor — cuidado — entrega — fidelidad.
Así debemos entender el lenguaje bíblico del pacto.
C. La santidad de Dios crea un problema para el pecador
Dios es santo.
Pero nosotros somos pecadores.
Por tanto surge una de las preguntas fundamentales de la Biblia:
¿Cómo puede un pecador relacionarse con un Dios santo?
La respuesta requiere:
EXPIACIÓN — RECONCILIACIÓN.
D. El pecado nos separa de Dios
El capítulo cita los siguientes textos:
Proverbios 15:29 — Dios está lejos de los impíos.
Isaías 59:2 — nuestras iniquidades hacen división entre nosotros y Dios.
Habacuc 1:13 — Dios es demasiado puro para aprobar el mal.
Colosenses 1:21 — estábamos alejados y éramos enemigos por nuestras malas obras.
Hebreos 10:27 — el pecado coloca al hombre frente al juicio de Dios.
E. Toda la humanidad es pecadora
El capítulo reúne una cadena importante de referencias:
1 Reyes 8:46“No hay hombre que no peque.”
Salmo 14:3“No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”
Proverbios 20:9“¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado?”
Eclesiastés 7:20“Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.”
Marcos 10:18“Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.”
Romanos 3:23“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.”
F. El hombre no puede solucionar su propio pecado
Romanos 3:20“Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él.”
Gálatas 2:16La justificación no viene mediante las obras de la ley, sino por medio de Jesucristo.
Por tanto:
El problema del pecado no puede ser solucionado mediante el esfuerzo humano.
G. Dios mismo proporciona el camino de expiación
En el Antiguo Testamento encontramos sacrificios desde muy temprano:
Caín y Abel → Pascua → Levítico → Día de la Expiación.
Éxodo 12:13“Y veré la sangre y pasaré de vosotros.”
La sangre del cordero señalaba que:
una vida inocente era entregada en lugar de otra.
H. Los sacrificios enseñaban la gravedad del pecado
Los sacrificios enseñaban que:
1. El pecado contamina.
2. El pecado separa de Dios.
3. El pecado cuesta la vida.
4. La purificación es necesaria.
5. La expiación requiere muerte.
6. El perdón es costoso.
7. Un inocente ocupa el lugar del culpable.
I. El Día de la Expiación mostraba la necesidad de una expiación perfecta
Levítico 16Una vez al año, el sumo sacerdote entraba al Lugar Santísimo.
Hebreos 9:7El sumo sacerdote entraba:“una vez al año, no sin sangre.”
Primero hacía expiación por sí mismo y después por el pueblo.
Pero este sacrificio debía repetirse.
¿Por qué?
Porque todavía no había llegado el sacrificio perfecto y definitivo.
APLICACIONES DEL PUNTO II
Aquí el capítulo hace una aplicación directa a la iglesia.
Debemos preguntarnos:
¿El hombre es básicamente bueno o existe algo radicalmente malo en nosotros debido al pecado?
Si creemos que el hombre es básicamente bueno, la iglesia se convierte simplemente en un lugar para:
animar — aumentar la autoestima — ayudar a las personas a sentirse mejor.
Pero si el hombre está espiritualmente muerto, culpable y separado de Dios:
LA IGLESIA TIENE QUE PREDICAR CLARAMENTE EL EVANGELIO.
Debe enseñar:
· cómo encontrar perdón;
· cómo reconciliarse con Dios;
· cómo recibir vida nueva;
· cómo responder al evangelio.
III. EL DIOS DE LA BIBLIA ES UN DIOS FIEL
A. El gran enigma de Éxodo 34
Éxodo 34:6–7Dios se revela como:“Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad…”
Pero también declara que:
“no tendrá por inocente al culpable.”
Aquí aparece la gran pregunta:
¿Cómo puede Dios perdonar al pecador y al mismo tiempo no declarar inocente al culpable?
B. Dios permanece fiel a Sus promesas
Dios no ignora el pecado.
Tampoco abandona las promesas hechas a Su pueblo.
La respuesta está en:
un sacrificio expiatorio — un sustituto inocente — alguien que reciba el castigo del culpable.
C. Dios prometió la venida del Mesías
Deuteronomio 18:15–19
Moisés anunció que Dios levantaría un Profeta.
Pero Jesús cumplió mucho más:
Profeta prometido por Moisés.
Rey prefigurado por David.
Hijo del Hombre de Daniel 7.
Verbo de Dios hecho carne.
Sustituto del pecador.
Cordero de Dios.
D. Jesucristo resuelve el enigma de Éxodo 34
¿Cómo puede Dios perdonar al culpable y continuar siendo perfectamente justo?
En la cruz.
Dios no ignoró el pecado.
Cristo recibió el castigo correspondiente al pecador.
Así:
Dios demuestra Su justicia y cumple fielmente Sus promesas.
APLICACIONES DEL PUNTO III
1. Podemos confiar en las promesas de Dios.
2. Nuestra esperanza no descansa en nuestra fidelidad, sino en la fidelidad de Dios.
3. Debemos leer el Antiguo Testamento esperando encontrar el desarrollo de la promesa de Cristo.
4. Cristo debe ocupar el centro de nuestra comprensión de la historia bíblica.
IV. EL DIOS DE LA BIBLIA ES UN DIOS AMOROSO
A. El amor de Dios está estrechamente relacionado con Su fidelidad
Dios tiene un amor especial por Su pueblo del pacto.
La demostración suprema de ese amor se encuentra en Jesucristo.
B. Toda la Escritura apunta hacia Cristo
Lucas 24:27“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.”
Lucas 24:45–47
Cristo abrió el entendimiento de Sus discípulos para que comprendieran las Escrituras y entendieran que era necesario que:
Cristo padeciera → resucitara → se predicara arrepentimiento y perdón de pecados a todas las naciones.
C. Isaías anunció el sacrificio sustitutorio de Cristo
Isaías 53:4–6
“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores…”
“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados…”
“Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.”
La cruz significa:
EL INOCENTE OCUPÓ EL LUGAR DEL CULPABLE.
D. Cristo entregó voluntariamente Su vida
Marcos 10:45“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
E. Cristo se humilló hasta la muerte
Filipenses 2:6–8
Cristo:
se despojó → tomó forma de siervo → se humilló → fue obediente → murió en la cruz.
F. Cristo resucitó
Hechos 2:22–24
Pedro predicó que Jesús fue:
entregado → crucificado → muerto → levantado por Dios.
La muerte no pudo retenerlo.
G. Nuestra salvación comienza con el amor de Dios
1 Juan 4:10
“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”
1 Juan 4:19
“Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”
Por tanto:
Nuestra salvación comienza con Dios, no con nosotros.
APLICACIONES DEL PUNTO IV
1. No debemos reducir la conversión a repetir una oración.
2. Debemos predicar arrepentimiento y fe.
3. Debemos reconocer que Dios toma la iniciativa en nuestra salvación.
4. La cruz es la demostración suprema del amor de Dios.
5. La predicación del evangelio debe mantener juntas la santidad y el amor de Dios.
Dios no demuestra Su amor ignorando nuestros pecados.
Demuestra Su amor entregando a Cristo por nuestros pecados.
V. EL DIOS DE LA BIBLIA ES UN DIOS SOBERANO
A. Dios gobierna sobre todas las cosas
Mateo 6:10
“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
La oración enseñada por Jesús descansa sobre una convicción:
DIOS REINA.
B. Nuestra esperanza depende de las promesas soberanas de Dios
2 Pedro 3:13
“Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.”
La esperanza cristiana no descansa en lo que nosotros podemos conseguir.
Descansa en lo que Dios ha prometido hacer.
C. La historia terminará exactamente como Dios ha determinado
Apocalipsis 21:1–4
Dios hará:
cielo nuevo — tierra nueva — nueva Jerusalén — morada de Dios con Su pueblo.
Apocalipsis 21:22–22:5
La historia culmina con:
Dios habitando con Su pueblo.
La creación es restaurada.
El Edén perdido aparece finalmente restaurado.
La presencia de Dios llena Su nueva creación.
D. Ilustración: Juan en Patmos
Juan no escribió Apocalipsis desde una posición de poder político.
Era un hombre anciano y exiliado.
Humanamente parecía débil.
Pero tenía esperanza.
¿Por qué?
Porque sabía que Roma no tenía la última palabra sobre la historia.
Dios estaba sentado en Su trono.
Por eso Juan podía tener esperanza aun desde Patmos.
E. El resultado final no está en duda
Existen verdaderas fuerzas espirituales del mal.
Pero la historia no es una batalla cuyo resultado sea incierto.
Nuestro Dios es soberano.
La esperanza de Juan no descansaba en lo que Juan podía hacer.
Descansaba en lo que sabía que Dios haría.
F. La soberanía de Dios nos llama a confiar en Él
Las preguntas prácticas son:
¿Estamos dispuestos a confiar en Dios?
¿Estamos dispuestos a reconocer que nosotros no somos Dios?
¿Estamos dispuestos a reconocer que nosotros no somos el Juez?
¿Estamos dispuestos a colocar completamente nuestras vidas en Sus manos?
G. La soberanía de Dios es especialmente importante para los líderes
Un líder que no confía verdaderamente en la soberanía de Dios terminará enseñando a la congregación a depender de:
estrategias — métodos — personalidad — mercadotecnia — recursos humanos.
Pero una iglesia sana necesita líderes que tengan:
una comprensión bíblica y una confianza real en la soberanía de Dios.
H. Las decepciones pueden enseñarnos a confiar en Dios
La Biblia contiene muchas historias donde los planes humanos fracasan.
Sin embargo, Dios utiliza esos momentos para enseñarnos a confiar en Él.
Ejemplo: Pablo y el aguijón
El capítulo recuerda el “aguijón en la carne” de Pablo.
Aquella debilidad le enseñó:
confiar en Dios — depender de Dios — descubrir la fidelidad de Dios.
I. Ilustración final: C. S. Lewis y Narnia
El capítulo utiliza el final de Las Crónicas de Narnia.
Lo que los personajes pensaban que era el final resultó ser solamente:
el comienzo de la verdadera historia.
La ilustración apunta hacia la esperanza eterna del cristiano.
1 Juan 3:2 “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es.”
Romanos 11:33 “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!”
APLICACIONES DEL PUNTO V
1. Debemos confiar en Dios aun cuando nuestros planes fracasen.
2. Nuestra seguridad no depende de nuestra capacidad, sino de la soberanía de Dios.
3. Los líderes de la iglesia deben modelar confianza en Dios.
4. No debemos tratar la evangelización simplemente como mercadotecnia.
5. Las decepciones pueden convertirse en instrumentos mediante los cuales Dios nos enseña dependencia.
6. No debemos aferrarnos a este mundo como si fuera eterno.
7. El creyente puede mirar hacia el futuro con esperanza porque Dios cumplirá Sus promesas.
CONCLUSIÓN — UNA SOLA HISTORIA, UN SOLO DIOS
El capítulo termina reuniendo nuevamente las cinco grandes verdades:
EL DIOS DE LA BIBLIA ES:
1. CREADOR — Él inicia y crea.
2. SANTO — Él aborrece el pecado y demanda santidad.
3. FIEL — Él cumple todas Sus promesas.
4. AMOROSO — Él entrega a Su Hijo por Su pueblo.
5. SOBERANO — Él gobierna la historia y llevará Su plan hasta su consumación.
La gran historia bíblica puede resumirse así:
CREACIÓN → CAÍDA → PROMESA → PACTO → SACRIFICIO → CRISTO → CRUZ → RESURRECCIÓN → IGLESIA → NUEVA CREACIÓN
Y el capítulo lo resume con una declaración particularmente importante:
“El único Dios verdadero crea, dispersa, rescata y guarda a un pueblo, todo para Su propia gloria.”
APLICACIÓN GENERAL PARA LA IGLESIA
La teología bíblica no es simplemente información para seminarios.
Lo que creemos acerca de Dios determina cómo vivimos y cómo hacemos iglesia.
Por eso una iglesia sana debe:
1. Conocer a Dios como Él se ha revelado en las Escrituras.
2. Predicar toda la Palabra de Dios.
3. Tomar seriamente la santidad y gravedad del pecado.
4. Predicar claramente la necesidad de arrepentimiento y fe.
5. Presentar a Cristo como el centro y cumplimiento de la historia bíblica.
6. Descansar en la fidelidad, el amor y la soberanía de Dios.
7. Evaluar toda doctrina, predicación y práctica de la iglesia a la luz de la Palabra de Dios.
Principio final: No debemos hacer a Dios a nuestra imagen. Debemos conocer, adorar, predicar y confiar en el Dios que realmente se ha revelado en toda la Biblia.
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