Pastor Israel Cordoves, Jr.
Subtitulo: Principios para que los maridos sean verdaderamente ejemplos de
santos y fieles
Serie: “Santos y Fieles”
Maridos que son Santos y Fieles
Principios para que los maridos sean verdaderamente ejemplos de santos y
fieles
Texto: Efesios 5:21–33
I.
Un
hombre de Dios se somete, vv. 21–23
21Someteos unos a otros en el temor de
Dios.
A. La sumisión comienza en el temor de Dios
B. La sumisión mutua produce armonía
C. El hombre espiritual se somete primero a Cristo
II.
Un
hombre de Dios es líder — vv. 22–24
22Las casadas estén sujetas a sus propios
maridos, como al Señor; 23porque el marido es cabeza de la mujer,
así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su
Salvador.” 24Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así
también las casadas lo estén a sus maridos en todo.
A. El liderazgo es responsabilidad, no privilegio
B. El liderazgo debe estar lleno de amor sacrificial
III.
Un
hombre de Dios imita a Cristo en la manera de amar a su esposa — vv. 25–32
A. Su amor es para una sola mujer: v. 25
25Maridos, amad a vuestras mujeres,
B. Se entrega por ella: v. 25b
“…así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella,…”
C. La separa para sí mismo: v.26
26para santificarla, habiéndola purificado en
el lavamiento del agua por la palabra,”
D. Busca su belleza espiritual: v. 27
27a fin de presentársela a sí mismo, una
iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que
fuese santa y sin mancha.
E. La ama como a sí mismo, sustentándola y cuidándola: vv. 28–29
28Así también los maridos deben amar a sus
mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.
29Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y
la cuida, como también Cristo a la iglesia,…
F. Está unido a su mujer como una sola carne (No hay divisiones): vv. 30–32
30porque somos miembros de su cuerpo, de su
carne y de sus huesos. 31Por esto dejará el hombre a su padre y a su
madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne.
G. El matrimonio refleja el evangelio: v. 32
32Grande es este misterio; mas yo digo esto
respecto de Cristo y de la iglesia.
Conclusión: v. 33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer
como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.

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