¿Cuáles son las principales palabras griegas para “amor” en el idioma griego antiguo y qué significan?
Dr. Israel Cordoves
En el idioma griego antiguo existen varias palabras que describen diferentes tipos de amor. A diferencia del español, que usa una sola palabra (“amor”), el griego antiguo tenia cinco palabras las cuales nos ayudan a entender mejor las escrituras.
1. ἀγάπη (agápē) Amor sacrificial, incondicional, el amor de Dios
Es el amor más alto y profundo. No depende de emociones, sino de una decisión de dar y sacrificarse por otros. Es el amor con el que Dios ama al ser humano.
Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo…”
2. φιλέω (philéō) Amor de amistad, afecto cercano
Describe el cariño entre amigos, un amor emocional, cálido y relacional. Es
el amor de compañerismo y afecto sincero.
Juan 11:36 “Mirad cómo le amaba.”
3. φιλοστοργία
(philostorgía) Amor
familiar, afecto natural
Se refiere al amor entre padres e hijos o entre miembros de una familia. Es
un amor tierno, protector y comprometido.
Romanos 12:10 “Amaos los unos a los otros con amor fraternal…”
4. ἔρως (érōs) Amor romántico, amor pasional
Describe el amor entre un hombre y una mujer en el sentido romántico y emocional. Aunque esta palabra no aparece en el Nuevo Testamento, el concepto sí está presente (por ejemplo, en el Cantar de los Cantares). Es importante hacer notar que en la cultura griega, ἔρως estaba muy asociado con el sexo (incluso existía en la mitología el dios Eros) por lo cual los escritores bíblicos se mantuvieron lejos de la palabra.
5. ἀγαπάω (agapáō) Amar como acción, una decisión voluntaria
Es el verbo de ἀγάπη. No solo describe el amor, sino el acto
de amar. Implica elegir amar, incluso cuando no es fácil.
Mateo 22:37 “Amarás
al Señor tu Dios con todo tu corazón…”
Sobre la sección “Preguntas al Pastor”: Esta sección recoge preguntas reales que surgen en estudios bíblicos, conferencias y en conversaciones con hermanos en la fe. Cada pregunta refleja inquietudes sinceras acerca de la Palabra de Dios, la vida cristiana y la sana doctrina.

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