Pastor Israel Cordoves
Texto: Epístola a los Efesios 2:1–10
Introducción
En Epístola a los Efesios 2:1–10, Pablo nos habla con mucha claridad sobre “la
corriente de este mundo”, esa fuerza invisible pero real que va moldeando
pensamientos, deseos y decisiones, y que sin darnos cuenta nos arrastra lejos
de Dios. Todos nosotros, en algún momento, vivimos dejándonos llevar por esa
corriente, pensando que éramos libres, cuando en realidad estábamos caminando
hacia la muerte espiritual. Pero en medio de esa realidad aparece una esperanza
gloriosa: “Pero Dios…”. Cuando no podíamos salir por nuestras propias fuerzas,
Dios, por su gran amor y misericordia, nos dio vida en Cristo, nos levantó y
nos dio una nueva identidad y propósito. Esa salvación la recibimos por fe, un
regalo suyo que nos mantiene humildes y agradecidos. Ahora, transformados por
su gracia, ya no vivimos según la corriente de este mundo, sino que caminamos
en la dirección que Dios preparó para nosotros, como personas que han sido
rescatadas y cambiadas desde adentro.
I.
LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO PRODUCE MUERTE ESPIRITUAL (V.1–2A)
“A ustedes, él les dio vida cuando aún estaban muertos en sus delitos y pecados, los cuales en otro tiempo practicaron…” Efesios 2:1–2a
II.
LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO TIENE INFLUENCIA ESPIRITUAL (V.2B–3)
2b “…pues vivían de acuerdo a la corriente de este mundo y en conformidad con el príncipe del poder del aire, que es el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. 3 Entre ellos todos nosotros también vivimos en otro tiempo. Seguíamos los deseos de nuestra naturaleza humana y hacíamos lo que nuestra naturaleza y nuestros pensamientos nos llevaban a hacer. Éramos por naturaleza objetos de ira, como los demás. 4 Pero Dios, cuya misericordia es abundante, por el gran amor con que nos amó, Efesios 2:2b-4
III.
LA GRACIA DE DIOS NOS SACA DE LA CORRIENTE (V.4–7)
4 Pero
Dios, cuya misericordia es abundante, por el gran amor con que nos amó, 5 nos
dio vida junto con Cristo, aun cuando estábamos muertos en
nuestros pecados (la gracia de Dios los ha salvado), 6 y
también junto con él nos resucitó, y asimismo nos sentó al lado de Cristo Jesús
en los lugares celestiales, 7 para mostrar en los tiempos
venideros las abundantes riquezas de su gracia y su bondad para con nosotros en
Cristo Jesús. Efesios 2:4-7
IV. LA FE COMO INSTRUMENTO DIVINO PARA EXPERIMENTAR LA GRACIA QUE NOS RESCATA
DE LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO (V.8–9)
“Ciertamente la gracia de
Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de ustedes, sino que es
un don de Dios; ni es resultado de las obras, para que nadie se vanaglorie.”
Efesios 2:8–9
V.
LA VIDA DE LOS FIELES Y JUSTOS CONTRA LA CORRIENTE (V.10)
“Nosotros somos hechura
suya; hemos sido creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales
Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas.”
Efesios 2:10

Comentarios
Publicar un comentario