EL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR

 

Israel Cordoves, Jr

Pasajes: Isaías 61:1–4; Lucas 4:16–22

Idea central: El Año Nuevo no se sostiene en resoluciones humanas, sino en una proclamación divina: en Cristo ha llegado el “año agradable del Señor”, un tiempo de gracia que libera, sana, consuela y envía.

Introducción  

  1. Conexión personal: Isaías 61 como “uno de los pasajes más bonitos” por su énfasis en la libertad en Cristo.
  2. Transfondo:

1)       Jesús regresa de la tentación y ministerio en Galilea “en el poder del Espíritu” (Lc 4:14–15).

2)       Su fama crece (milagros, perdón de pecados, autoridad única).

3)       Jesús llega a Nazaret, entra a la sinagoga “como era su costumbre” (Lc 4:16), lee el rollo de Isaías 61, se sienta (autoridad docente), y declara lo impensable: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (Lc 4:21).

4)       En el “último domingo del año”, la meta no es prometer, sino volver a Cristo, porque “el año agradable se llama Jesús”. 

I.     CONSIDEREMOS EL SIGNIFICADO DEL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR EN NUESTRAS VIDAS

 “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová…” (Is 61:1a; Lc 4:18)

A. El año agradable comienza con el Espíritu Santo

1.     Jesús “volvió en el poder del Espíritu” (Lc 4:14).

2.     Si el Hijo ministerió dependiendo del Espíritu, nosotros con más razón.

B. La unción no es espectáculo; es consagración para misión

1.     “Me ungió” = apartado, santificado para cumplir la voluntad del Padre.

2.     La unción no es show ni fama; es gloria para Dios.

C. El centro teológico: Cristo es el Año Agradable

1.     No es un calendario, no son resoluciones: es una Persona.

2.     “Si tenemos a Cristo, tenemos todo; aunque no tengamos nada.”

D. “Hoy” cambia el tiempo: la gracia ya llegó

1.     Jesús no dijo “un día”; dijo “Hoy” (Lc 4:21).

2.     Llevamos viviendo en esta era de gracia desde Cristo: la pregunta es si la estamos aprovechando. 

II.    CONSIDEREMOS LAS PROMESAS DEL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR

  Isaías 61:1–3; Lucas 4:18–19

A.    Buenas nuevas para los abatidos (Is 61:1; Lc 4:18)

1.  El evangelio es para los que reconocen su necesidad.

2.  Cristo busca “gente con problemas”, no autosuficientes.

3.  Apunte pastoral: la iglesia no es museo de perfectos, es hospital de necesitados.

B.     Sanidad espiritual para los quebrantados (Is 61:1)

1.  “Vendar a los quebrantados de corazón”: Cristo no ignora heridas, las trata.

2.  Para el que “ya no puede más”, Cristo trae restauración real.

C.     Libertad para cautivos y apertura de cárcel (Is 61:1; Lc 4:18)

1.  Libertad de pecados, cadenas, engaños, adicciones, esclavitudes del corazón.

2.   “Apertura” incluye idea de nuevo comienzo: se abre la reja para que el preso salga.

Ilustración: La Proclamación de Emancipación (1 de enero de 1863)

1.     Algunos eran libres “pero no lo sabían”.

2.     Muchos creyentes viven como esclavos por ignorar o olvidar su libertad.

3.     Cristo vino a “pregonar” (proclamar): hay que recordarlo y anunciarlo.

D.    Consuelo y transformación del duelo (Is 61:2–3)

1.     “Consolar a los enlutados.”

2.     “Gloria en lugar de ceniza.”

3.     “Óleo de gozo en lugar de luto.”

4.     “Manto de alegría en lugar del espíritu angustiado.”

5.     Resultado: “árboles de justicia, plantío de Jehová” (identidad nueva y fruto visible).

Aplicación de Año Nuevo: No es un “año de angustia”; en Cristo es un año de gracia, aun cuando haya pruebas. La gracia no niega el dolor; lo transforma. 

III.   CONSIDEREMOS NUESTRA LABOR EN EL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR

“Reedificarán las ruinas antiguas… restaurarán las ciudades arruinadas”. (Isaías 61:4)

A.    La gracia produce responsabilidad: no es pasividad

1.      “¿Usted cree que va a estar en el año agradable sin hacer nada?”

2.     La salvación trae misión: Dios restaura para enviar.

B.    La iglesia como equipo de reconstrucción espiritual, Is 61:4  

1.    “Reedificarán las ruinas antiguas”

2.    “Levantarán los asolamientos primeros”

3.    “Restaurarán las ciudades arruinadas”

4.    “Los escombros de muchas generaciones”

1)     Cristo no solo salva individuos: reconstruye familias, patrones, heridas heredadas, “escombros generacionales”.

2)     En consejería y discipulado, Isaías 61:4 es una promesa para el que piensa: “Así soy yo y mi familia.” - En Cristo: no tiene que seguir siendo así.

Ilustración: Corrie ten Boom

Ruina familiar, dolor y pérdida, pero Dios transformó odio en perdón y servicio. La gracia no solo consuela: capacita para restaurar a otros. 

Conclusión (Lucas 4:21)

  1. Jesús cerró el rollo, se sentó, y proclamó: “Hoy se ha cumplido…”
  2. Por tanto, el llamado final no es “propóngase más”, sino:

Reciba a Cristo (si aún no ha vivido el año agradable).

Viva en la libertad Él proclamó aquel día en aquella sinagoga.

Permita que Él sane y consuele sus ruinas.

Comprométase con la misión: reconstruir “escombros de muchas generaciones”.

“Este año no depende de mi fuerza ni de mis promesas. Depende de Cristo. Porque el año agradable del Señor tiene nombre, y su nombre es Jesús.”

 

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