¿Verdaderamente Dios todo lo puede?

Un ensayo Teológico-Filosófico sobre el poder de Dios
  
     Muchos se confunden con ideas extrañas sobre la omnipotencia de Dios. Nosotros sabemos que la Biblia declara bien claro que Dios todo lo puede. Por ejemplo, la Biblia dice que, “nada es imposible para Dios (Lucas 1:37).” También el mismo Jesús, cuando le predicó al joven rico, le dijo refiriéndose a la salvación, “Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible (Mt. 19:26)”.
     Sin embargo, hay cosas que nuestro Dios omnipotente no puede ni quiere hacer. Por ejemplo, Dios no puede mentir. La biblia dice en Hebreos que es “imposible que Dios mienta (Heb. 6:18).” La Biblia también nos dice que, “Dios no es tentado por el mal (Santiago 1:13).” Y de la misma manera podemos concluir en las escrituras que Dios no puede crear un ser más grande que el mismo. De hecho El dice en Isaías “Yo, Jehovah; éste es mi nombre. No daré mi gloria a otros, ni mi alabanza a los ídolos (Is. 42:8).”
     En la historia la manera de cuestionar el poder de Dios ha sido la famosa paradoja de Averroe, filósofo musulmán en España en el tiempo medieval; y luego René Descartes, filósofo y matemático francés del siglo XVIII. La paradoja dice así, “Si Dios es omnipotente pues porque no crea una piedra tan grande que luego el no la pueda levantar.”
     Nosotros podemos declarar con toda seguridad que Dios es un dios de lógica. Dios es el creador de la lógica y por lo tanto el la utiliza. Es interesante que cuando Dios vino al mundo en las palabras de los apóstoles no había manera de describirlo, y tanto es así que cuando Juan escribió su evangelio, cuando se refirió al Dios encarnado en Juan 1:1, le llamó ‘logo.’ No había ninguna palabra que pudiera describirlo. La Palabra ‘logo’ también significa ‘palabra.’ Los traductores bíblicos, teólogos y comentaristas se refieren a esto como ‘la palabra,’ esto es, ‘En el principio era la palabra… y la palabra se hizo carne.’ Pero este vocablo es también la palabra para ‘razón.’ O sea, “en el principio era la razón, y la razón se hizo carne.” Satanás quiere poner dudas en cuanto a la fe cuando atravesamos por problemas difíciles y quiere que creamos que Dios está ajeno a nuestras circunstancias y que no tiene propósito con las cosas. No, Dios todo lo puede no caigamos en el error predicado por muchos al decir que, “Dios no tiene todo el poder.’
     Muchos dudan de Dios y quiero decirle que muchos son estudiantes universitarios que salen de nuestras iglesias. Ellos escuchan las tonterías de la lógica humana con una mente sin fe y luego terminan negando la fe o simplemente concluyendo que la fe en Dios no es lógica. Por eso es importante fortalecernos en nuestra doctrina sobre el poder y el conocimiento de Dios.
     Si por alguna razón de la vida dudamos del poder de Dios, simplemente recordemos que nosotros los cristianos, cuando hablamos del poder de Dios, tenemos que entender que Dios es muy inteligente y que como creador, aun lo que no tiene sentido ha sido creado, diseñado, ordenado, permitido y orquestado por El. Nuestro Dios todo lo hace según una mente lógica y dentro del ámbito de la razón; y nosotros no podemos tratar de entender sus razones. Salmo 92:5 exclama, ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehovah! Muy profundos son tus pensamientos.” No podemos dudar de la manera de pensar de Dios. Dios nos declara en Isaías, “mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehovah (Is. 55:8). Quizás sería bueno saber que Dios, en su soberanía jamás permitirá nada que sea ilógico. Y si en la vida nos sentimos que las cosas nos salen mal, simplemente confiemos en su poder, su poder es grande pero a la misma vez limitado por su gracia. El no permitirá que una puerta esté cerrada y a la misma vez abierta. Dios simplemente cierra las puertas por las cuales nosotros sus hijos no debemos de entrar pero abre puertas de bendiciones para llevarnos a recibir sus promesas. Si nada de lo que he escrito tiene sentido, al menos recuerda, “nada es imposible para Dios.’
¡Amén!
Pastor Israel Cordovés, Jr.