¿Confesión y Perdón de Pecado en la iglesia? – ¡Jamás!

“16 Por tanto, confesaos unos a otros vuestros pecados, y orad unos por otros de manera que seáis sanados. La ferviente oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho…19 Hermanos míos, si alguno entre vosotros es engañado, desviándose de la verdad, y otro le hace volver,  20 sabed que el que haga volver al pecador del error de su camino salvará su vida de la muerte, y cubrirá una multitud de pecados. Santiago 5:16-20” 
   
Un comentario con una perspectiva bíblica que ha sido olvidada por muchos cristianos de hoy.
V16: Es importante que  tratemos con los pecadores buscando siempre como meta que haya confesión de pecados y que oremos por ellos (sea el pecado que sea) porque en la confesión de  pecado  hay sanidad.  Para empezar, el cristiano a quien se le dé el privilegio de recibir la confesión del pecado de alguien no lo divulgue ni lo comente con nadie, eso es chisme.  A menudo, muchos cristianos comentan lo que conocen de alguien bajo la ‘excusa’ de que es para que oren.  Luego el que  recibe la información la comenta con otro bajo la misma excusa y así todo el planeta tierra se entera.  Además, cuando un pecador se abre con alguien, esa persona debe de saber que está comprometida a buscar la restauración del que confesó su pecado.  Si no se esfuerza, pues simplemente no está buscando la restauración ni manifestando el amor de Cristo. Un problema de la iglesia contemporánea es que no existe la confesión de pecado porque no hay confianza en nadie.  Está más que demostrado que luego que un cristiano confiesa su pecado, lo hunden y marginan sin ninguna misericordia.  Queremos que vengan pecadores a nuestras iglesias y que se arrepientan recibiendo a Jesús en sus corazones pero no le damos la oportunidad del arrepentimiento y la restauración a los que están ya en nuestros templos.  Las iglesias se convierten a menudo en inquisidoras y por tal motivo, hemos de notar, no hay ni restauración ni avivamiento en el  pueblo cristiano de hoy.  Todo lo que hay es un simple sensualismo que dominan las emociones del pueblo de Dios de hoy, cuando es el Espíritu Santo el que ha de dominar el sentimiento de la Familia de Dios, Su iglesia.    Como resultado, hay mucho pecado diluido, tapado, sin confesar y sin perdonar.

V19: En el versículo 19 aprendemos que  la  persona que peca ha sido engañada/o y que se necesita a otra persona que le haga volver.  Un error del cristianismo contemporáneo en cuanto al pecado y a la restauración es que normalmente se pone a un lado al cristiano que ha cometido pecado y no nos esforzamos por hacerle volver de su mal camino.  Lleva mucho valor y amor procurar volver al hermano/a que está en pecado porque normalmente la cobardía hace que los cristianos marginen al que está en error.  La cobardía es producto de la presión de los fariseos de hoy día que se consideran ‘sin pecado’ y excelente guardadores de la ley de Dios.  Ni siquiera son capaces de llamar por teléfono, ni se preocupan por los familiares del cristiano que ha pecado para ver en que pueden ayudar.  Esto es un pecado muy común en el mundo de la iglesia contemporánea.  Mi experiencia pastoral es que solo los cristianos que sufren o han sufrido tienden a tenderles la mano a los caídos.  El resto se convierten en porteros de la gracia de Dios.  Ellos solo perdonan a quien quieren o les conviene. La iglesia tiene que sentir que es un hospital de gente enfermas y pecadoras donde todos sus miembros han de actuar como enfermeros y ayudantes del doctor divino, nuestro Señor Jesús.

V20: Es interesante que  el  verso 20 nos dice que el que salva al pecador, le salva de la muerte y  también hace  que el pecado sea cubierto… Buscar la restauración completa de un creyente que ha pecado (Repetimos: sea el pecado que sea) es necesario tener en mente la meta de buscar cubrir el pecado con el olvido.  Más nunca se puede sacar ni recordar.  Quizás las palabras del Apóstol Pablo apliquen con mucha eficacia cuando él nos exhorta, “olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está por delante, 14 prosigo a la meta hacia el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús (Fil. 3:13-14).

¡Quiera Dios que este versículo bíblico se encarne en la iglesia de Cristo contemporánea.  Cuando pase,  entonces viviremos un verdadero tiempo de restauración en el mundo cristiano de hoy! -¡Amén!
Pastor Israel Cordovés, Jr.

Un Comentario-devocional aplicado sobre Santiago 5:16-20 con consejos prácticos enfocados en los versículos 16, 19 y 20. Si alguien quisiera tener escritos más completos sobre estos comentarios, pedirlos personalmente al Pastor Israel Cordovés, Jr a través del correo-e: pastor@primeraiglesia.com

Comentarios

  1. GRACIAS POR ESTE COMENTARIO SOBRE SANTIAGO. CONTROVERSIAL PERO MUY UTIL PARA HOY EN DIA.

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