El Mensaje de Jesús desde el Pulpito del Gólgota


(El sermón de las siete palabras predicado en el servicio del Viernes viernes, 6 de abril de 2007)
a
Introducción: 
a
El no tenía que haber muerto, El era “la vida,” y el autor de la vida quien había venido a caminar en medio nuestro. El dijo también, “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mi, aunque esté muerto, vivirá.” Jn 11:25. Sin embargo, murió, y murió con un propósito, el cual era que Dios no derramara su ira sobre la creación. Alguien tenía que pagar por el pecado, alguien tenía que responder ante Dios por la entrada del pecado a este mundo y ese fue Jesús de Nazareth, el Hijo de Dios, quien es también El Cristo, que significa, ‘Ungido.’



Sus últimas palabras antes de morir fueron llenas de poder. Sencillas pero sublimes…llenas de significado. Nosotros quisiéramos recordar esas últimas palabras que él dijo… No lloramos porque sabemos que el vive, no nos lamentamos ni participamos en ninguna tradición, no participamos en la famosa misa del gallo, no dejamos de comer carne, no practicamos en ninguna cuarentena, no creemos en ningún dogma creado por hombres. Pero si recordamos lo que me gusta llamar Su mensaje desde el pulpito de la Cruz el cual no fue un pulpito de lujo.

I.     PRIMERA PALABRA: La Palabra a los Enemigos Lucas 23:33-34

Pasaje Bíblico: 33Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34Jesús decía: —Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. (Sal.22:18; Hch.7:60)
  1. Eran la hora tercera cuando llegaron al Gólgota: RVA Mark 15:25 Era la hora tercera cuando le crucificaron. (La hora tercera eran las 9 de la mañana…en el horario judío se contaba la hora a partir de las 6 de la mañana…)

  1. “Padre Perdónalos” son las palabras que nos toca el corazón al ver que pusieron al maestro al mismo nivel esos estos dos criminales…Era la costumbre romana poner al pie de la cruz en un cartel el delito o el crimen del criminal en la cruz…a Jesús le pusieron un cartel que decía “Rey de los Judíos.”
  1. “Padre Perdónalos,” Padre perdónales por el sarcasmo de llamarme Rey cuando en verdad no me ven como Rey: El señor clama por nosotros y dice, Señor perdónalos, me llaman “Rey” pero en verdad no es más que una burla sarcástica…ellos no me quieren como Rey.

  1. Padre perdónalos aunque me hayan encarnecido: No fue un pulpito lujoso, no vestía ningún traje lujoso, de hecho, aunque no nos guste, tal parece que lo avergonzaron al quitarle sus ropas y su manto o túnica y en ningún lugar de los evangelios se nos da la información que se le entregó un manto al colgarle en la cruz. Dice el relato Bíblico en Juan 19:12 que “Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron los vestidos de él e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Además, tomaron la túnica, pero la túnica no tenía costura; era tejida entera de arriba abajo.

  1. Quisiéramos detenernos aquí en esta imagen, aunque nos parezca desagradable y despreciable es la verdadera imagen del Cristo crucificado. En la historia sabemos que los romanos cómodamente, de una manera despiadada avergonzaban a cualquiera que muriera en la muerte más vergonzosa que había bajo la ley romana. Tal era la muerte por crucifixión. Ellos tomaban a los criminales y los exhibían por completo, los avergonzaban al dejarlos desnudos si era posible. Dice el relato histórico de las escrituras que “tomaron los vestidos” y tales eran las vestimentas de aquellos días. Luego tomaron “su túnica” la cual se utilizaba para cubrirse del sol, del frió, y del agua. De manera, que el relato Bíblico es que al dador de la vida le quitaron todo que el tenia puesto… en otras palabras el Cristo crucificado que tenemos en nuestras mentes no fue el verdadero, al verdadero hasta lo desnudaron. ¡Qué vergüenza! ¡Hasta dónde puede llegar la raza humana por su odio hacia Dios!

II.    SEGUNDA PALABRA: La Palabra al corazón arrepentido: Lucas 13:43


Pasaje Bíblico: 39Uno de los malhechores que estaban colgados lo insultaba diciendo: —Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 40Respondiendo el otro, lo reprendió, diciendo: —¿Ni siquiera estando en la misma condenación temes tú a Dios? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; pero este ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: —Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino. 43Entonces Jesús le dijo: —De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. (2 Co.12:3,4; Ap.2:7) 

1. La segunda palabra fue dirigida a un corazón arrepentido.


2. Nada nos abre las puertas al cielo como un corazón arrepentido, contrito, y humillado.

3. El Ladrón de la cruz oró en su agonía “Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino.” V.42. Cuan interesante resultan estas palabras. Muchos habiendo visto su gloria y poder gritaron, “Crucificarle.” Pero este hombre, veía mas allá de la cruz…el veía a Jesús viniendo en gloria…

4. Para un corazón así están las palabras de Jesús. Palabras de promesa, —De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso

5. A menudo pensamos que el Señor premia a los buenos, pero nada está mas lejos de la verdad, Cristo premia al pecador arrepentido. Cristo es amigo fiel del criminal que se arrepiente, del ladrón, del hipócrita, de la ramera, del drogadicto, del borracho, si sus promesas han sido siempre y serán solamente para los pecadores arrepentidos. Simplemente el no quiere gente buena.

III.   TERCERA PALABRA: La Palabra a la Familia de Dios: Juan.19:26 - 27


Pasaje Bíblico: Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. (Jn.13:23; 20:2; 21:20; 2:4)
Jn.19:27 Después dijo al discípulo: 
He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.


1.   Esta tercera palabra (Jn. 19:25–27) de Jesús es una prueba mas del amor entregado. El amor que tenía Jesús que va por encima de su sufrimiento. Nosotros, sin sufrimiento, nos olvidamos del mundo que está a nuestro rededor, ¿Cuánto mas no hacemos cuando estamos en problemas? Jesús, en medio del dolor se preocupo por los seres que habían estado a su lado, en las buenas y en las malas…

2. Estas palabras son también una enseñanza para nosotros de que con el sufrimiento, al pie de la cruz, es donde nacen las verdaderas relaciones. Solo a los pies de la cruz, solo cuando hay dolor, solo cuando hay sufrimiento es que las verdaderas relaciones se prueban. Allí, al pie de la cruz, había cuatro mujeres y un joven.


3. Al pie de la cruz, allí donde está el sufrimiento es donde se conoce y se experimenta el verdadero amor. Por cierto, al pie de la cruz había cuatro mujeres. Ellas fueron las valientes que se mantuvieron junto al maestro cuando todos habían huido… A menudo hablamos del cristianismo y de misiones como cosa de hombres, sin embargo, al pie de la cruz, de los 11 amigos especiales (los 11 discípulos que quedaban, Judas ya estaba muerto) uno solo se mantuvo y no huyó, su nombre Juan. Durante los evangelios conocemos poco de Juan excepto que era el jovencito aquel a quien Jesús amaba mucho y le tenía una simpatía divina. Aquel joven, que en la última cena apoyó su cabeza al pecho y hombros de Jesús…

4. Cuando oímos estas palabras del maestro hemos de sentirnos llamados a buscar el amor familiar. El amor que nos une tanto en la familia como en la iglesia ¿Tenemos tal amor?


IV.   CUARTA PALABRA: El Mensaje del Cumplimiento Profético: Mt.27:46


Pasaje Bíblico: 33Cuando vino la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 34Y a la hora novena Jesús clamó a gran voz, diciendo: —¡Eloi, Eloi!, ¿lama sabactani? (que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”). (Sal.22:1) (Fil. 2.8; 2 Co. 5.21).

1. Eran alrededor de las 12 del día, y que interesante,… en el momento en que más luz del sol debe de haber, es cuando una tiniebla apareció…fue una tiniebla que duró describe la palabra “hasta la hora novena,” es decir, las tres de la tarde. Y es en medio de esta oscuridad cuando Jesús clama después de haber estado en la cruz por 3 horas…

2. Jesús citó un pasaje del Salmo 22:1, Salmo de David…
RVA Sal. 22:1 (Al músico principal. Sobre Ayélet ha-sájar. Salmo de David) ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?
Cristo experimentó el punto más bajo de la desesperación y la agonía. El hombre está desamparado al menos que Dios esté con el. Cristo vivió la experiencia del desamparo por nuestros pecados. Teniendo el poder y no pudiendo hacer nada. Simplemente prefirió sentir en la cruz el abandono del padre. Esta experiencia es única. Jamás podremos entender ni experimentar tal condición de desamparo como nuestro amado Señor.

3. Otros pasajes importantes relacionados con el tema

RVA Fil. 2:8 se humilló a sí mismo haciéndose obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!

RVA 2 Cor. 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.

V.   QUINTA PALABRA: El Mensaje de la Humanidad Quebrantada: Juan 19:28


Pasaje Bíblico: Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. (Sal.69:21)
  1. Este es un pasaje en el cual el Maestro demuestra su humanidad. A menudo no pensamos que Jesús sufrió el dolor físico y que verdaderamente el soportó lo que es tener necesidad. Cristo, el dador del agua de vida, estaba ahora humillado y sediento. El no tenia porque tener sed, sin embargo en su humanidad, tuvo sed.
  1. Esta es una palabra muy difícil de entender de no ser por la nota del evangelista “…para que la Escritura se cumpliese…” Sin duda alguna, no era la humanidad de Jesús lo que se apreciaba en este momento tan solo, sino el cumplimiento de las profecías. El pasaje profético que se cumplió es el del Salmo 69:21 que dice, “…Además, me dieron hiel en lugar de alimento, y para mi sed me dieron de beber vinagre.”
VI.    SESTA PALABRA: El Mensaje de la Partida: Lc.23:46 (Sal.31:5; 1 P.2:23)


Pasaje Bíblico: 44Cuando era como la hora sexta (Mr.15:33), hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 45El sol se oscureció y el velo del Templo se rasgó por la mitad. 46Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo:—Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Habiendo dicho esto, expiró.
  1. Nuestro Señor encomendaba a Dios sin ninguna reserva. Esta es la palabra que nos enseña la obediencia de nuestro Señor quien hasta el último momento de su vida lo ponía todo en las manos de Dios.
  1. Este pasaje es también un cumplimiento profético. El maestro citó el Salmo 31:5, “En tus manos encomiendo mi espíritu; tú me has redimido, oh Jehovah, Dios de verdad.”

  1. Cristo también nos enseñó que, aunque el tenia el poder para defenderse, el tenia un propósito y un plan que no iba a cambiar. No importaba lo que le hicieran sus enemigos, el sencillamente se encomendaba a Dios. El Apóstol Pedro lo expresa de una manera muy practica, Cuando le maldecían, él no respondía con maldición. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba al que juzga con justicia RVA 1 Pedro 2:23.”
VII.     SEPTIMA PALABRA: El Mensaje de la Victoria : Jn.19:30


Pasaje Bíblico: Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. (Jn.17:4)
  1. Jesús no era como muchos de nosotros que al comenzar algo cuando vemos las dificultades nos rendimos y nos retiramos. El terminó su carrera, su ministerio, su obra salvadora. El sencillamente llegó hasta el final, ese momento en que pudo decir con toda seguridad, “consumado es.”

  1. En Juan 17:4 vemos un toque de esta personalidad constante del maestro cuando el dice, Yo te he glorificado en la tierra, habiendo acabado la obra que me has dado que hiciera.”

  1. Pablo fue inspirado por el Señor, y como su Señor pudo decir algo muy parecido en 2 Timoteo 4:7 He peleado la buena batalla; he acabado la carrera; he guardado la fe.”
CONCLUSION

Ahora, que aremos nosotros al oír este mensaje en este día. Desde ese pulpito de sangre hemos oído las palabras de un hombre justo, bueno y divino. Su nombre Jesús de Nazaret, su delito, el pecado de todos nosotros. Hoy estamos aquí recordando su muerte sacrificial. No tenia porque hacerlo, pero lo hizo para llevar en el, como dice Isaías, “como oveja fue llevado al matadero.” Y Juan nos dice que el era el “cordero que quita el pecado del mundo.” Hoy estamos aquí, gracias a su muerte. ¿Luego, que haremos por Cristo? ¿Cómo responderemos a su mensaje predicado desde el pulpito del calvario? ¿Nos sentaremos sin tomar ninguna decisión?


Rembrant, ese gran pintor Holandés (1606-69), se pinto a si mismo mas de sesenta veces. Es el artista que más se pinto…En sus últimos años de vida cuando ya era mayor, después de experimentar la vanidad de la vida y lo vacía que estaba el alma cuando no tiene a Dios, en su famosa obra, Las Tres Cruces (1653), Rembrant se pinto entre los soldados al pie de la cruz.  Sería bueno que nosotros no busquemos otra cosa que estar no solo al pie del pulpito del Gólgota, donde Jesús predicó su mejor sermón, sino con Jesús crucificado. Es quizás en esta idea de la crucifixión donde podemos decir como el Apóstol Pablo, “Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí (Galatas 2:20).”


¡Amén!

Pastor Israel Cordovés, Jr.